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| Un
vistazo a la tormenta de ideas |
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Notas
para el moderador
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| Cómo
usar una sesión de tormenta de ideas como herramienta para obtener decisiones
de grupo participativas |
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| La
«tormenta de ideas» es una herramienta clave para facilitar la
potenciación de grupos. Este documento discute algunas de las razones
que yacen tras las reglas y la organización de una sesión de tormenta
de ideas. |
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También
explica cómo se relaciona con el propósito general de fortalecimiento
o de desarrollo de la capacidad de las comunidades de bajos ingresos. |
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| El
folleto de dos páginas sobre «la tormenta de
ideas» es un esquema –la receta de «cómo» llevarla
a cabo– dirigido a los participantes que están aprendiendo a moderar
sesiones de tormenta de ideas para el incremento de la capacidad. No incluye
teoría o explicaciones sobre los principios. Este documento está pensado
para complementar ese folleto, y plantear algunas cuestiones que aclaren
por qué estas sesiones están estructuradas de una forma en concreto,
y cómo algunas de las reglas básicas contribuyen a objetivos específicos
de la sesión y del desarrollo de la capacidad en general. |
Los
elementos de la tormenta de ideas que aquí se consideran son los siguientes:
-
decisiones de grupo participativas,
-
el papel del moderador,
-
las reglas básicas contra
las «críticas» y los «comentarios»,
-
el uso de una pizarra o papel
en la pared,
-
el contenido y el orden de
los temas,
-
el proceso de «priorizar»,y
-
la convocatoria para la organización
y la acción.
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| La
tormenta de ideas tiene potencial para ser una herramienta muy poderosa
para lograr la meta general: el fortalecimiento de las comunidades de bajos
ingresos (desarrollo sostenido). Ayuda a potenciar la comunidad,
desarrollar su capacidad de tomar decisiones vitales sobre su propio destino
y de desempeñar el papel que le corresponde en los procesos democráticos
de su país y del mundo. Como todas las herramientas, los usuarios deben
entenderla, y tienen que utilizarla de forma adecuada, si no quieren que
provoque más daño que beneficio. |
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| Decisiones
de grupo creativas y participativas: |
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| El
objetivo de una sesión de tormenta de ideas es crear el entorno para que
un grupo, no un individuo, tome una o varias decisiones de forma colectiva.
Reduce el dominio de una persona o facción. Aumenta la participación
de todos los integrantes, con un estímulo activo en especial a la colaboración
de los miembros del grupo que normalmente no participan (por las razones
que sean). |
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El
objetivo inmediato de la sesión de tormenta de ideas no es la «creatividad»
como tal. Se agradecen y estimulan las soluciones innovadoras y poco tradicionales
del problema, pero la sesión no será un fracaso aunque no se genere ninguna
idea nueva. (En el conjunto del proceso de movilización, se promueve
tanto el abandono de ideas y convicciones que impiden el proceso de fortalecimiento
como la introducción de ideas nuevas para el grupo que contribuyan a la
potenciación). Algunas ideas y convicciones pueden ser una novedad
para el grupo, por ejemplo, que tienen el derecho y el deber de tomar las
decisiones que les afectan, que nada les obliga a permanecer pasivos, que
no es voluntad divina el que no hagan nada, que la integración cultural
no significa aferrarse a prácticas tradicionales inservibles, que no tiene
por qué aceptar pasivamente la enfermedad, la tiranía, la pobreza. Algunas
ideas serán nuevas para el grupo participante sin necesidad de ser creativas
en el sentido de universalmente nuevas. |
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| La
participación es más importante que la creatividad. Durante la sesión
de tormenta de ideas, la creatividad del grupo toma ventaja ante la creatividad
individual. |
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La
intención es organizar una sesión de adiestramiento que promueva la participación
en la toma de decisiones por parte de todos los miembros del grupo. Las
decisiones que se tomen durante la sesión pueden ser decisiones importantes
que afectan a toda la comunidad o a todo el grupo. (Este no es simplemente
un ejercicio de una lección). |
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Las reglas básicas
de obligado cumplimiento durante la sesión favorecen un entorno que anima
a participar (en la toma de decisiones) a los que normalmente no
lo hacen.
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| El
papel del moderador en una sesión de tormenta de ideas es esencial. Un
conjunto desorganizado de individuos, sin control, no va a organizarse
espontáneamente para tomar decisiones de grupo importantes, ni va a comprobar
que las aportaciones a esas decisiones vengan de todos sus miembros, en
especial de los que tienden a no participar. |
... |
Es
necesaria una estructura, es decir, un conjunto de reglas básicas y un
procedimiento ordenado para que el proceso discurra como se planeó. El
papel del moderador es, primero, asegurarse de que existe esta estructura
y de que se respeta. Después, el moderador debe comprobar que las decisiones
provienen de todos los participantes como grupo, no de uno u otro, o de
particulares o facciones dentro del grupo. Esto lo facilita la estructura,
y es un producto de las acciones que emprende el moderador para extraer
las sugerencias de los participantes en una sesión de grupo. |
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| El
moderador necesita muchas aptitudes y experiencia de liderazgo. Si tiene
estas aptitudes, y las pone en práctica al movilizar y organizar grupos
comunitarios, es importante que no las utilice mal para conseguir metas
personales y ventajas políticas individuales. El moderador tiene el papel
de conducir a un conjunto no organizado de participantes individuales a
través de un proceso que los moldeará y convertirá en un grupo que toma
decisiones. Estas acciones de organización de una sesión de tormenta
de ideas van «de arriba abajo» en el sentido de que es el moderador
quien las introduce, no los participantes, pero están calculadas para
guiar a ese grupo a la toma de decisiones (de abajo arriba) de grupo. |
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| Las
reglas contra las «críticas» y los «comentarios»: |
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| En
un sistema político democrático, se permiten las críticas, e incluso
se estimulan, en especial las críticas de la gente común a los líderes
en los que confían, tan pronto como esos líderes se desvían de los deseos
de la gente. En la estructura y la organización de la tormenta de ideas,
por el contrario, se suprimen las críticas abiertas. |
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Anime
a los tímidos.
El moderador debe estimular
cualquier sugerencia, incluso las disparatadas. Algunos participantes pueden
ponerle en evidencia y ofrecer deliberadamente sugerencias ridículas.
No hay problema. No hay reacción, ni juicios de valores: simplemente escríbalas
en la pizarra. |
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| Al
priorizar (ver abajo), las sugerencias menos útiles van descendiendo
hacia el final de la lista. Ahí no hacen daño, pero mientras tanto, los
participantes tímidos se han animado a participar. Cuando se den cuenta
de que no se les va a examinar públicamente, y no se espera que defiendan
inmediatamente su sugerencia, es más probable que participen (el moderador
ha creado un entorno seguro). Las críticas abiertas pueden hacer que
una persona se sienta amenazada. En la tormenta de ideas, las críticas
directas se retrasan y se dejan para cuando las sugerencias poco útiles
están ya en los últimos puestos de la lista. Con este método, no se
cuestiona la credibilidad de los participantes. |
... |
Los
comentarios son conversaciones y discusiones entre los participantes. Cuando
un participante hace una sugerencia, el moderador debe escribirla tranquilamente
en la pizarra, sin reacción, respuesta o réplica, y tampoco debe permitirlas
por parte de ninguno de los otros participantes. Esto promueve el importante
concepto de que el moderador no es partidista, y no está intentando imponer
ninguna idea al grupo, sino sacar las opciones del su conjunto. |
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| En
sesiones ordinarias (no de tormenta de ideas), se agradecen los
comentarios y discusiones, pero en una sesión de tormenta de ideas pueden
ser contraproducentes. Hacen perder el tiempo, alejan el proceso de los
asuntos importantes en curso, desvían la atención del proceso de toma
de decisiones y tienden a recompensar a los miembros más activos y menos
tímidos del grupo, dejando a los callados en segundo plano. |
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Más
allá de la sesión de tormenta de ideas, la movilización pretende estimular
una mayor participación de grupos y categorías de gente que sistemáticamente
ha sido excluida de las prácticas de toma de decisiones en el pasado.
El activista ha hecho una extensa investigación sobre la comunidad, y
a estas alturas debe saber mucho sobre sus características. |
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| Los
grupos y categorías que se excluyen a menudo son, entre otros: mujeres,
ciertos grupos de edad (jóvenes, viejos), discapacitados (físicos,
mentales), pobres y débiles, personas reticentes (tímidos y faltos
de confianza), minorías étnicas o lingüísticas, analfabetos y otras
personas vulnerables y marginadas. En la petición de sugerencias, el moderador
debe llamar individualmente a la gente que no ha ofrecido ninguna de forma
espontánea. |
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El
moderador debe recordar a los participantes que la regla básica contra
las críticas y los comentarios es temporal, y sólo para la sesión de
tormenta de ideas, y que sólo están prohibidos durante su duración,
que tanto las críticas como los comentarios se permiten fuera de la sesión
de tormenta de ideas. |
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| El
uso de una pizarra o papel en la pared: |
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| El
proceso de toma de decisiones (durante una tormenta de ideas) pretende
ser un proceso de grupo. La pizarra ayuda al moderador a desarrollar la
percepción de que la decisión es una decisión de grupo y no individual. |
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La
«pizarra» de la que se habla en el folleto y en otras partes de
este documento puede ser muchas cosas. La forma más tecnológicamente
avanzada de la gama puede ser un proyector de transparencias, en el que
el moderador utilizará un rotulador especial sobre folios de plástico
transparente durante el proceso. Las mas populares, si están disponibles,
son las pizarras blancas con rotuladores adecuados, que se pueden borrar.
En las escuelas locales de pueblos rurales aislados hay pizarras más o
menos convencionales (a veces contrachapado pintado de negro, difícil
de escribir) y los moderadores emplean tiza para escribir las sugerencias
de los participantes. Si no hay otra cosa disponible, utilice barro o arena
sobre el suelo, y un palo para escribir. |
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| Cuando
los grupos están compuestos de analfabetos, los dibujos y símbolos son
útiles. Los moderadores más organizados que pueden invertir en
material utilizan fotos y dibujos que pueden pegar en la pizarra (por
ejemplo, figuras de fieltro sobre tableros de fieltro: el «fieltro»
es un tipo de tela suave, que no se deshilacha). El activista debe
estar muy familiarizado con la cultura de la comunidad. Las investigaciones
han demostrado que un dibujo que parece obvio a la gente de una cultura,
puede ser interpretado de forma radicalmente diferente por la gente de
otra cultura. |
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Utilizar
una pizarra y un rotulador es una parte necesaria del proceso: ayuda a
hacer las decisiones más objetivas o «distantes», menos asociadas
con individuos particulares. El proceso no es tan efectivo si todo es verbal.
Cuando las sugerencias disparatadas se escriben pero más adelante se borran
o eliminan, nadie pasa por tonto. La reordenación de las sugerencias,
según la prioridad, es muy transparente y pública, y desvía la atención
de los particulares. |
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Por esas razones,
la pizarra y el rotulador son elementos esenciales de la estructura y el
proceso de la sesión de tormenta de ideas.
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| El
contenido y el orden de sus temas: |
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Se puede escoger
cualquier conjunto de decisiones. Las tres que se presentan en esta serie
de módulos están relacionadas con proyectos comunitarios:
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Primera
versión:
-
¿Qué queremos?
-
¿Qué tenemos?
-
¿Cómo usar lo que tenemos
para conseguir lo que queremos?
-
¿Qué pasará cuando lo
hagamos?
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Segunda
versión:
-
¿A dónde queremos ir?
-
¿Dónde estamos?
-
¿Cómo llegar desde donde
estamos hasta donde queremos ir?
-
¿Qué pasará cuando lo
hagamos?
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Tercera
versión:
-
¿Cuál es el problema?
-
Definir la meta como solución
al problema.
-
Desglosar la meta en un conjunto
finito de objetivos (SMART).
-
Identificar recursos e impedimentos.
-
Generar un conjunto de estrategias
para utilizar los recursos, soslayar los impedimentos y lograr los objetivos.
-
Elegir la estrategia más
efectiva.
-
Decidir sobre la organización
(estructura,
quién hace qué, presupuesto, agenda)
y
-
Decidir sobre la supervisión,
informes y evaluación.
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| Las
dos primeras versiones son las cuatro preguntas esenciales del adiestramiento
para la gestión. Realmente son formas ligeramente diferentes de decir
lo mismo. Ver Las cuatro preguntas clave del adiestramiento
para la gestión. La tercera versión es el mismo conjunto de las cuatro
preguntas clave expandido al formato común de un diseño de proyecto (utilizado
con frecuencia como propuesta de proyecto). Ver Diseño
de proyectos. |
... |
Es
importante tener un contenido, o conjunto de temas, sobre los que el grupo
deba tomar decisiones. No lograremos nuestro propósito si simplemente
se reúne al grupo y se le dice que tomen una serie de decisiones creativas.
Preguntarán «¿decisiones sobre qué?» |
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| En
cada una de las tres versiones de arriba, cada línea separada es una sesión
de toma de decisiones. El moderador plantea una cuestión y pide sugerencias
de los participantes (haga hincapié en las reglas básicas cuantas
veces sea necesario). Conforme los participantes van haciendo sugerencias,
no importa lo ridículas o irrelevantes que sean, el moderador las escribe
en la pizarra. El hecho de que estén escritas las distancia del participante
que ha hecho la sugerencia, y las hace más fáciles de manipular. |
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Las
tres versiones que se listan aquí conducen a la acción, o al menos a
la posibilidad de que el moderador esté en posición de organizar al grupo
para la acción. Esta es la forma en el que este «adiestramiento para
la gestión» va más allá de la transmisión de conocimientos e incluye
organización y movilización. Ver Adiestramiento
de activistas. |
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| El
proceso de «priorizar»: |
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| En
cada etapa de la sesión, después de que se hayan hecho todas las sugerencias
y el moderador las haya escrito en la pizarra, se deben decidir las prioridades. |
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El
moderador pide a todo el grupo que reordene las sugerencias. Cuando hay
varias que parecen ser distintas maneras de decir lo mismo, se agrupan,
o se borran las repeticiones. Se agrupan también las que son similares.
Luego se clasifican, con las más importantes arriba. El moderador pide
al grupo que ayude a decidir cuáles tienen prioridad («tener prioridad»
reduce la noción de que una idea es «mejor» que otra, que las
ideas de un participante son mejores que las de otros, ayudando a salir
del paso a todos los que contribuyeron con ideas que han quedado atrás). |
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| Es
importante notar que, en este punto, es útil tener poca memoria. El autor
de cada decisión no se menciona. Esto ayuda a evitar que la gente vea
cualquiera de las sugerencias como propiedad personal de alguno de los
participantes. Cuando las ideas descabelladas van bajando puestos en la
lista de prioridades, nadie se siente perjudicado o intimidado: se concentran
en priorizar y en la elección de la sugerencia más importante. |
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Esto
requiere ciertas aptitudes por parte del moderador, que se adquieren con
la experiencia. Para el moderador es una ayuda el recordar al grupo que
las sugerencias vienen de ellos. Cuando el grupo, en la sesión, acuerda
un orden de prioridad, el moderador debe recordarles otra vez que las sugerencias
han salido de ellos (no del moderador). El moderador tiene un papel
de fuerte liderazgo en la organización de la estructura, el proceso (las
reglas básicas y cómo se dirige la sesión), pero también tiene
que dejar claro que el contenido (del proceso de toma de decisiones
de grupo) viene, y así debe ser, de los participantes. |
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| La
convocatoria para la organización y la acción: |
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| La
tormenta de ideas, aunque es un tipo de sesión de adiestramiento, no está
pensada para adiestrar sobre la toma de decisiones
de grupo. Es un proceso de toma de decisiones
de grupo. |
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En
la tercera pregunta de las dos primeras versiones de las cuatro preguntas
claves, arriba, se pregunta «cómo». En la tercera versión, la
penúltima (decidir sobre la organización) es otra forma de preguntar
«¿cómo?». Cómo se debe actuar (conseguir los objetivos)
es elección o decisión del grupo. |
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| Si
esto se hiciera en una escuela o instituto, quizás los participantes escribirían
simplemente su opinión sobre cómo organizar la consecución de su meta
prioritaria. En esta sesión de gestión para fortalecer una comunidad
o grupo, por el contrario, el propósito real es preparar y organizar
al grupo para que puedan llevar a cabo sus objetivos. Recuerde que «esto
es adiestramiento para la acción». |
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El
resultado de la sesión será que el grupo no sólo ha escogido sus objetivos
prioritarios, sino que también se ha organizado para ser capaz de conseguirlos. |
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| El
folleto de dos páginas que describe la tormenta de ideas parece bastante
simple, y las reglas básicas y los procedimientos del moderador resultan
sencillos y simples, aunque un poco dictatoriales. El razonamiento tras
ello es justo lo contrario de dictatorial, es potenciar un grupo para que
empiece a tomar sus propias decisiones colectivas, y las consideraciones
sociológicas que subyacen detrás de todo el proceso están lejos de ser
simples. Esperamos que todas las explicaciones anteriores las aclaren un
poco. |
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