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| DEL.
CULTO.
A.
LA.
RELIGIÓN |
Moderator:
Phil
Bartle
traducción de Leonardo
Nacimento |
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| Una religión es una organización
social, y la sociología de la religión estudia la organización social,
en vez de las creencias
o rituales de sus miembros, excepto en el caso de que éstas ilustren variables
sociales o tengan relaciones funcionales y causales. |
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| Un culto es menor, y consta tanto
de creencias como de prácticas, consideradas como desviaciones por el
grueso de la sociedad. Por lo tanto, para poder perdurar, debe contar con
una organización social diseñada de forma que tenga presente ese hecho.
El liderazgo se suele basar en el carisma, y el poder de ese carisma es
lo que lo mantiene firme frente a la hostilidad general. Lo
que nos preguntamos es cómo se convierte en religión. Debe
cambiar su organización social para ajustarse a los cambios de culto a
religión. Como religión, ya no se considerará tanto una desviación
sino una organización establecida. El carisma no se basa en
una sucesión tranquila y pacífica, por tanto, el liderazgo debe reclutarse
en forma racional o burocrática, a través de reglas de sucesión, y no
por el carisma de las personas. |
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| El incremento de los miembros es
una característica de esta conversión, pero por sí mismo no tiene por
qué indicar cambios en la organización social. Las creencias y
prácticas tienden a ser muy estrictas, rígidas y dogmáticas para que
el culto perdure como tal, pero deben tornarse más flexibles y tolerantes
para captar nuevos miembros: los requisitos de pertenencia deben moderarse.
Los nuevos líderes carismáticos producirán nuevos cultos, aunque no
contribuirán a que un culto se convierta en religión. |
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| La organización social tiende a
ser más gemeinschaft
(según Tannies) cuando es un culto, ya que la personalidad de los líderes
es muy importante, pero a medida que éste deviene en religión, debe existir
más dependencia de las reglas y preceptos organizativos, hacerse más
gesellschaft
en su organización social. La solidaridad (según
Durkheim)
de la organización puede ser mecánica cuando se trata de un culto, pero
debe convertirse en solidaridad orgánica cuando el culto se transforma. |
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| En las religiones, algunos líderes
pueden ser muy populares, pero popularidad no es lo mismo que carisma.
El Dalai Lama, el Ayatolá Ruholla Jomeini y el Arzobispo Desmond Tutu
son o han sido populares, pero esa popularidad no define ni estructura
sus religiones del modo que un líder carismático define un culto. |
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| Es importante definir cómo contribuyeron
esas características sociales a que el culto se transformase. El
cristianismo fue culto durante varios siglos después del tiempo de Josué
(Jesús) si acaso existió tal personaje histórico. Pablo en camino
a Damasco fue un líder carismático. Los cristianos de las catacumbas
de Roma fueron miembros de un culto. El emperador romano Constantino
contribuyó a que el cristianismo se transformase, sólo por el enorme
poder que tenía sobre la mayor parte de la sociedad. Siddhartha
era carismático, y dio origen al culto, pero para que la religión sobreviviera
tuvo que desarrollar mecanismos sucesorios de liderazgo. |
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