1. «No soy responsable».
En este caso, la persona que incumple la norma alega que el responsable
de ese incumplimiento es otra persona o que ha sido un accidente.
A menudo, esa persona se ve a sí misma como víctima en lugar de perpetrador.
2. «No he hecho daño a nadie».
Aunque el perpetrador admite que la acción es ilegal, alega que no hubo
víctimas, o que simplemente era un poco de diversión sin importancia.
3. «Se lo merecía». En este caso,
el perpetrador se ve a sí mismo como el vengador que rectifica lo malo
que pudiera haber hecho la víctima. Simplemente, lo deja «en tablas».
4. «No tienes derecho a juzgarme».
Con esta frase denuncian la hipocresía de sus acusadores, que habrán
hecho lo mismo o algo peor.
5. «Obedezco a un propósito superior».
El perpetrador puede haberse limitado a ser fiel a su banda o a «ayudar
a un amigo».