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JUSTICIA REHABILITADORA

El papel del perdón y el castigo

por Phil Bartle

tradución de Lourdes Sada

Folleto de adiestramiento

El sistema judicial está cambiando"

El castigo, tal como se practica en nuestro sistema legal oficial, no acaba con el delito.  Ni siquiera consigue frenar la trayectoria criminal de un delincuente.  El resentimiento y los sentimientos heridos del castigado no conducen a que los expresidiarios cambien de vida.  La vida en la prisión les proporciona también un entorno social enfrentado con la autoridad, además de nuevos conocimientos para ampliar su carrera como delincuentes.  La venganza y las represalias no eliminan el delito, al contrario de lo que sucede si se perdona y permite que los perpetradores confiesen, expresen su arrepentimiento y cumplan su penitencia.

Aunque en las sociedades occidentales las sentencias judiciales han hecho hincapié en el castigo, existen excepciones e innovaciones.

Se han hecho algunos intentos por rehabilitar en lugar de castigar.  Se reconoce que el encarcelamiento como castigo, o incluso como reclusión¹, a menudo proporciona un entorno de resocialización en el que los expresidiarios se gradúan con más técnicas para cometer delitos y una mayor antipatía hacia la sociedad en general, la ley, los cuerpos de seguridad y sus funcionarios.

El programa educativo de prisiones 2, creado por la Universidad de Victoria, y ahora gestionado por la Universidad Simon Fraser, proporciona educación que va desde la alfabetización básica hasta los cursos universitarios.  Algunos internos han conseguido títulos en la cárcel.  El razonamiento en que se apoya es que una baja autoestima y una falta de capacitación y calificación para obtener empleos contribuye a la tasa de reincidencia.  La educación ayuda a vencer estas dos barreras que los separan de una vida normal.  Las investigaciones demuestran que estos programas reducen drásticamente las tasas de reincidencia, siempre y cuando los participantes no sean adictos a la droga.  En este último caso, los resultados son mixtos.

El divorcio es otro área en el que están cambiando las normas del sistema legal. En el pasado, el proceso legal de la disolución del matrimonio era un enfrentamiento entre los litigantes.  El divorcio se ve cada vez más como algo desafortunado, pero que no implica culpa o falta por parte de ninguno de los cónyuges.  Con mayor frecuencia, hoy los jueces, tribunales y abogados intentan buscar una separación amigable, una negociación justa o incluso la reconciliación, en lugar del amargo litigio y las acusaciones mutuas.

Quizás el proceso judicial alternativo mejor conocido en el mundo haya sido la Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica.  Muchos blancos que gozaban de posiciones privilegiadas en la época del apartheid3 temían que hubiera represalias contra ellos si se abolía este sistema.  El conflicto para eliminar (o mantener) el apartheid se caracterizó por muchos sucesos delictivos perpetuados por ambos contendientes.  Presintiendo las consecuencias de la venganza y las represalias, incluso aunque estuvieran dentro del sistema legal y fueran comprensibles, Nelson Mandela y el obispo Desmond Tutu crearon la Comisión de la Verdad y la Reconciliación como alternativa 4.

Comenzó como proceso público, en el que los perpetradores de crímenes podían confesarlos (si tenían un motivo político), escuchar la historia de las víctimas y sus familias, mostrar su arrepentimiento, pedir perdón y ser legalmente absueltos.  Podría considerarse como un auténtico proceso legal que aplica los valores cristianos del perdón (algo raro en cualquier sistema judicial). Los observadores lo vieron como una forma de mantener unido el país y evitar la anarquía total.

En Canadá, el sistema legal cuenta ahora con el elemento de la justicia rehabilitadora para la comunidad autóctona5. El ciclo curativo incluye tanto a los perpetradores como a las víctimas y sus familias.  La confesión, el arrepentimiento, la revisión de los efectos del delito en las víctimas y su entorno, al igual que en el proceso sudafricano, forman parte de este ciclo curativo 6.

Notas:

1.  La noción del encarcelamiento que no es castigo ni rehabilitación surge de la idea de proteger la sociedad impidiendo que el perpetrador se mueva libremente por ella.
2.  En Canadá existe una distinción entre prisión y penitenciaría según su jurisdicción sea provincial o federal.  Las condenas federales tienen una duración de dos años o más, mientras que las provinciales duran menos de dos años.

3.  La palabra o sufijo afrikaans (holandés) «heid» denota estado o condición, por lo que la traducción de apartheid vendría a ser  «estado de separación».

4.  Ver http://www.doj.gov.za/trc/ , el sitio web de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.
5.  Las comunidades autóctonas son las primeras víctimas de la intolerancia y los prejuicios entre todas las minorías canadienses.  La proporción de miembros de estas comunidades en la población reclusa de Canadá respecto al número de sus habitantes en el país, es la mayor de todas las minorías étnicas.
6.  Ver http://www.turtleisland.org/healing/infopack1.htm

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Última actualización: 2011.05.17


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