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| En
sociología, hay varias situaciones las que el género y el lenguaje se
relacionan. |
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| Cuando los
sociólogos estudian el proceso de socialización, no sólo estudian la
forma en que cada organismo biológico, individuo humano, se convierte
en un ser humano (proceso de aprendizaje), sino también cómo la sociedad
y la cultura continúan reproduciéndose a sí mismas aún cuando sus portadores
biológicos humanos mueren. |
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| La hipótesis
de Sapir-Whorf sugiere que a medida que aprendemos un idioma, se va configurando
nuestro sentido de la realidad. Por lo tanto, se nos enseñan nuestras
actitudes hacia lo que es masculino o femenino a través principalmente
del proceso de aprendizaje de una lengua. |
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| Por tanto,
el lenguaje sigue siendo parte de la cultura aún después de que sus primeros
hablantes mueran, y los cambios que en él se producen suelen ocurrir mucho
más tarde que otros cambios sociales. |
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| La palabra
"género" (que es la diferencia social entre lo masculino y lo femenino)
viene heredada de la gramática, y es diferente de "sexo" (que es la diferencia
biológica entre el varón y la hembra). |
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| Nuestra cultura
tiene el gran prejuicio de que estos conceptos son polos opuestos y de
que sólo existen dos categorías. |
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| Biológicamente,
eso es falso. |
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| Hay gente que
posee un cromosoma extra X o Y. Estas personas no pueden clasificarse como
varón o hembra. |
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| Sorprendentemente,
las variaciones en nuestros órganos genitales son mínimas (cuando se
examinan cuidadosamente), e incluso las variaciones en nuestras características
sexuales secundarias son menores comparadas con nuestra estructura física,
que en más de un 99% es idéntica en varones y hembras. |
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| Con el uso
de drogas específicas podemos inducir características secundarias en
las personas de forma alterna. |
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| En cambio nuestro
lenguaje se ha desarrollado hasta considerar estas pequeñas diferencias
como polos opuestos, varón y hembra, y categoriza a la gente de modo que
si no están en un lado, tienen que estar en el otro. |
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| Una observación
cuidadosa de nuestra forma de hablar indica que hombres y mujeres utilizan
distintas tonalidades de voz. |
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| Algunos
idiomas utilizan el tono (chino y akan) para variar el vocabulario. |
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| En
inglés, se utiliza para matizar la estructura formal de las frases. |
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| Los hombres
tienen mayor predisposición a utilizar tres tonos de voz, mientras que
las mujeres tienden a utilizar cinco tonos en su hablar cotidiano. |
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| Esta es una
diferencia aprendida, y la gente que no es insensible a los tonos, que
aprende y practica el lenguaje, aprende también a utilizar este sistema
de tonos alternos. |
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| El inglés,
a diferencia de muchas otras lenguas, posee dos palabras, él y ella, pero
ninguna que exprese ambos conceptos. |
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| Esto
es una variable cultural. |
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| Mi
segunda lengua, el akan twi, tiene una palabra "no", que tiene ambos significados,
él y ella. |
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| En
inglés no se puede usar la palabra "it" porque sólo se emplea para referirse
a algo que no es humano. |
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| Hay quien prefiere
usar la palabra "s/he" cuando desconoce el género o puede ser cualquiera
de ellos. |
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| El amharic,
la lengua principal de Etiopía, tiene dos formas para decir "tú": una
femenina (anchi) y una masculina (anti). |
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| El thai (siamés)
tiene dos formas diferentes de decir "gracias", dependiendo si el interlocutor
es de sexo masculino (kop-kun-krap) o femenino (kop-kun-kaa). |
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| Además, en
nuestro lenguaje podemos encontrar muchos elementos que identifican las
características femeninas como de menor categoría, inferiores y serviles. |
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| Los matices
de género que adquirimos desde el momento que aprendemos nuestra lengua
materna suelen ser inconscientes, pero están basados en esos giros
del idioma. |
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| Ahora
hay intentos conscientes de eliminar las tendencias de género de la práctica
de nuestro idioma. |
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| Hace algún
tiempo, los huracanes recibían nombres femeninos, pero ahora se les dan
nombres masculinos y femeninos de forma alterna (en inglés, los barcos
siguen teniendo nombres femeninos). |
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| Sin embargo,
un examen minucioso de los usos de la lengua nos indica que aún nos queda
mucho por hacer. |
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