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POLÍTICA Y ADIESTRAMIENTO PARA LA MOVILIZACIÓN

El papel de la política en la potenciación comunitaria

por Phil Bartle, PhD

traducción de Mª Lourdes Sada

Principios que hay tras los métodos

Los principios que se esconden tras su apariencia apolítica cuando trabaja en movilización

Política:

Lo que normalmente conocemos como «política» se centra en dos de las dimensiones de la cultura: (1) la repartición y el uso del poder y (2) los valores ideológicos referentes a lo que se desea. Ambas cosas son importantes para el activista. Ya que la movilización de las comunidades como técnica para potenciarlas es en sí un proceso político, la política en su sentido ordinario puede ser muy perjudicial para este proceso.

Este documento explica porqué sucede esto, y sugiere algunas consideraciones de estrategias generales para ayudarle a desarrollar un estrategia propia de movilización, que asegure que la «política» no hará fracasar su propósito.

Política militante:

El proceso político no es una opción; es una dimensión de la cultura y por lo tanto, está presente dondequiera que haya cultura (sociedad). Las formas que toma la distribución y el ejercicio del poder, como las instituciones y las prácticas políticas, pueden variar de una sociedad a otra, pero siempre hay una dimensión política. Aunque los partidos políticos (electos o no) existen en la mayoría de sociedades, puede haber otras instituciones que detentan poder, y que lo expresan. Dentro de cualquier sociedad, los diferentes ámbitos (nacional, regional, comunitario, institucional) pueden tener formas y prácticas muy diferentes.

Cuando una persona o un partido ejerce el poder, este poder proporciona ciertos beneficios o recompensas que pueden llevar fácilmente a la tentación y la adicción (al poder). Esta conocida tendencia se expresa en el proverbio (cliché) «El poder corrompe. El poder absoluto corrompe absolutamente».

Se exprese como se exprese, las personas en el poder sufren la tentación de aprovecharse de forma injusta, incluso ilegal, de su poder, y existe entre ellas una tendencia a querer perpetuarse en ese poder. Como se explica en los «Cinco factores de la pobreza», la corrupción (falta de honradez) es una de las causas importantes de la persistencia de la pobreza como problema social.

Por lo tanto, el deseo de mantener y abusar del poder es uno de los factores que contribuyen a la pobreza. La corrupción fertiliza la pobreza. No tiene porqué encontrarse entre las causas históricas de la pobreza, pero la mantiene, sustenta y ampara, y tiene que eliminarse si queremos acabar con la pobreza. .

Si la política genera corrupción, también genera pobreza.

Dimensiones políticas de la potenciación:

¿La potenciación de comunidades pobres y marginales, la eliminación (no alivio) de la pobreza? Éstas son metas enormemente políticas. Hay muchas personas con turbios intereses que no quieren que se alcancen, porque se benefician de que la estructura general permanezca tal como está. Es un esfuerzo enorme y global. Implica a dos dimensiones culturales, poder y valores (ideología).

Si su trabajo como activista resulta efectivo, provocará un cambio político revolucionario, la eliminación de la pobreza. No es una tarea fácil, y puede verse frustrada si se mezcla con militancias políticas. ¡Piense! Si se elimina la pobreza, desaparecerá el cisma global de los ricos contra los pobres. Esto tiene ramificaciones políticas enormes. Evidentemente, habrá muchos grupos e individuos ricos y poderosos que no desearán un resultado como éste, y tendrán interés en impedir su trabajo.

Estos intereses creados pueden disfrazarse del concepto más benigno de la «resistencia al cambio» o incluso de «preservación de la cultura». La tarea de un activista ─la potenciación de comunidades de bajos ingresos, la democratización de la toma de decisiones, la eliminación de la pobreza─ tiene importantes consecuencias políticas.

La reputación del activista:

Una mala reputación obstaculiza su trabajo. Una buena reputación es su mayor virtud. En otra de estas páginas, verá que debe aprender los valores y las costumbres locales, y evitar hacer cosas que le alejen de los miembros de la comunidad.

Por ejemplo, ésto es importante en su comportamiento y actitud hacia la actividad sexual. La misma importancia se asigna a su imagen política. Una reputación política le aprisiona; dificulta sus movimientos, reduce sus opciones. Una vez que la gente haya decidido que usted apoya o pertenece a un partido político en concreto, le habrán etiquetado, le habrán encasillado. Por lo tanto le prestarán menor atención, juzgarán sus acciones futuras como pertenecientes a ese sello, trivializarán sus maniobras más importantes y se reducirá su eficiencia como activista. Es mejor que no estén seguros de dónde residen sus simpatías políticas, le prestarán más atención (al mantenerles en la duda) y es más probable que escuchen su mensaje de potenciación comunitaria.

Para ser eficaz, el activista debe dedicarse en firme a evitar que le identifiquen con cualquier partido, movimiento, ideología o etiqueta política.

Una cuestión de estrategia:

Un elemento de la política, especialmente preservado en los países caracterizados por democracias representativas, es la declaración pública de los valores políticos. En la práctica, los mítines de los políticos tienden a ser parecidos a los sermones de iglesia. Como se explica en los módulos de adiestramiento para la movilización, los sermones no son una buena herramienta para los activistas.

Un activista debe evitar los sermones, aunque sea una persona religiosa. Los sermones obstaculizan el fortalecimiento. El adiestramiento de estas páginas no puede dictarle su estrategia. Sólo puede proporcionarle conocimientos, métodos y principios para que elija su propia estrategia personal de movilización.

Además, el hecho de estar estrechamente asociado con políticos puede tener consecuencias muy negativas. Ver Políticos. Cuando se mueva por el mundo de la política, fíjese bien dónde pisa. Puede caer en algo que sería mejor que evitara.

La técnicas de movilización:

Piense en el cambio social por un momento. El desarrollo es cambio social; también lo es la potenciación comunitaria. En sociología, aprendemos que el cambio en cualquiera de las seis dimensiones de la sociedad y la cultura llevan rápidamente a cambios en todas las demás dimensiones.

Recordemos las seis dimensiones de la cultura y la sociedad:

Visión del mundo
Valores
Interacción
Poder
Economía
Tecnología

En el siglo XIX, Marx sugirió que las dos últimas cambiaban de forma independiente, y causaban cambios en las otras cuatro. Más tarde, Max Veber dijo que las dos primeras cambiaban y causaban cambios en las otras cuatro. Hoy sabemos que el cambio social es mucho más complejo, pero que los cambios en cualquiera de ellas causan cambios en todas las demás.

Generalmente, si está interesado en introducir cambios en una sociedad (o comunidad), lo más sencillo es introducir cambios en la dimensión tecnológica. Para la mayoría de la gente, los cambios en la tecnología parecen más inocentes que los cambios en los valores, creencias o patrones de relación. Por eso, al entrenar nuevos activistas, o al explicar su propósito y método a los miembros de la comunidad, es más prudente hacer hincapié en que está introduciendo nuevas tecnologías. La tecnologías corresponden a la dimensión tecnológica de la cultura y la sociedad.

No anuncie que está interesado en la desaparición de la pobreza; esto implica valores que pueden intimidar a la gente. Las técnicas son parte del arsenal de la guerra contra la pobreza. Técnicas de movilización.

Evite la teoría. Enfatice la técnica.

Conclusión:

Aunque le será útil comprender los principios que se ocultan tras las técnicas de movilización de comunidades para su potenciación, incluyendo los principios políticos, es importante que no sermonee sobre estos principios, que ni siquiera haga de su discusión una parte de su trabajo público. Aunque la potenciación es un proceso macropolítico y tiene importantes consecuencias políticas, es primordial, como cuestión de estrategia dentro de su trabajo como activista, evitar que le asocien manifiestamente con cualquier política.

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Un taller:


Taller

© Derechos de autor 1967, 1987, 2007 Phil Bartle
Diseño web de Lourdes Sada
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Última actualización: 07.09.2009

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