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Pobreza, participación y facilitación
gubernamental
PARTE I
RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN,
LECCIONES EXTRAÍDAS Y RECOMENDACIONES |
 |
| Coordinador
del Programa, y |
| Coordinador
de investigación del programa |
.
PARTE I: RESULTADOS
DE LA INVESTIGACIÓN, LECCIONES EXTRAÍDAS, RECOMENDACIONES
(A) Efectividad y
relevancia de las estrategias aplicadas para reducir la pobreza
1. El desarrollo comunitario
tal como lo aplica el CNUAH (Hábitat)/PDC tiene un efecto significativo
en la reducción de la pobreza
Resultados:
Los resultados de la
investigación muestran de una forma clara y coherente que las condiciones
de vida y trabajo eran significativamente mejores en los asentamientos
en los que el CNUAH (Hábitat) intervino, en comparación con otros.
Los hogares de economía humilde generaban más beneficios, estaban mejor
organizados, disfrutaban de mayor acceso a los servicios básicos, y mantenían
relaciones de colaboración más fuertes con sus gobiernos locales. El
estudio muestra que la pobreza se reduce cuando:
-
(I) las comunidades y sus
organizaciones participan en las mejoras del asentamiento,
-
(II) las comunidades ponen
en práctica los conocimientos de gestión comunitaria para participar
democrática y efectivamente, y para generar riqueza (beneficios, empleos
e ingresos),
y
-
(III) los gobiernos adoptan
prácticas y procedimientos de gestión conducentes a favorecer y apoyar
la acción comunitaria.
Lección que se deriva:
-
(I) ¡La participación,
la gestión comunitaria y la facilitación gubernamental aplicadas de forma
práctica y en combinación, constituyen una estrategia viable para reducir
la pobreza!
-
(II) La participación es
condición necesaria pero no suficiente para una reducción efectiva de
la pobreza. Debe complementarse con conocimientos de gestión que
fortalezcan la capacidad de la gente para participar en acciones organizadas
y que aprovechen su potencial productivo.
-
(III) La iniciativa popular
es incompleta y menos sostenible sin apoyo del gobierno. Las innovaciones
legales, financieras y administrativas ayudan a orientar a las autoridades
públicas hacia las necesidades y capacidades de los habitantes de los
asentamientos.
-
(IV) La autoridades públicas
que adoptan las adecuadas medidas favorecedoras apoyan la acción comunitaria
y promueven la ecuanimidad en el gobierno urbano.
Recomendaciones:
-
(I) El CNUAH (Hábitat) debería
considerar realmente para actividades futuras cómo utilizar mejor las
estrategias innovadoras para la participación de los ciudadanos y la reducción
de la pobreza desarrolladas por el PDC con los siete gobiernos y los 60
ayuntamientos o comunidades. Éstas contienen conocimientos cruciales
para el Centro puesto que consolida y avanza sus políticas sobre gobierno
participativo y mejoras en los asentamientos.
-
(II) El CNUAH (Hábitat)
debería también considerar aprender de los esfuerzos del PDC para dirigirse
simultáneamente a los gobiernos centrales, autoridades locales y organizaciones
de los asentamientos. Al fomentar el diálogo entre los que hacen
las políticas, alcaldes y líderes comunitarios, el Centro puede promover
la toma de decisiones democrática entre sus socios operacionales, y avanzar
estrategias para reducir la pobreza que se basen en el consenso entre los
diversos interesados.
-
(III) El Centro debería
utilizar las experiencias del PDC sobre la integración de la investigación
aplicada y los proyectos operacionales para orientar a los grupos de trabajo
multiseccionales tal y como se proyecta hacer en la nueva estructura de
la organización. La combinación de investigación y proyectos operacionales
aumenta el conocimiento y contribuye al desarrollo sistemático de la memoria
institucional.
2. El desarrollo comunitario
tal como lo practica el CNUAH (Hábitat) está a la altura, y en algunos
aspectos supera con creces a «lo último».
Resultados:
-
Participación comunitaria:
cuando se compara el trabajo de otras organizaciones de desarrollo comunitario,
el PDC aplica métodos «a la última» de participación comunitaria.
El ciclo de resolución de problemas, las técnicas de movilización, el
sistema de contratos comunitarios, los esquemas de créditos rotativos,
etc., tal como los practica el programa, se corresponden con los métodos
participativos aplicados por ONG y otras agencias internacionales.
-
Gestión comunitaria: El
CNUAH (Hábitat) es uno de las pocas instituciones (sobre todo entre las
públicas y multilaterales) que han desarrollado y aplican técnicas de
gestión comunitaria de forma efectiva y coherente. La planificación vecinal,
la movilización de recursos, los acuerdos de cooperación, los esquemas
de indicadores de supervisión y las estrategias de negociación proporcionan
componentes de gestión y herramientas para la potenciación, considerablemente
menos elaboradas en el trabajo de la mayoría de las demás organizaciones.
-
Facilitación gubernamental:
asimismo, el Centro es una de las pocas instituciones que ha intentado
conectar la potenciación con la facilitación. Aunque el proceso sólo
está en sus comienzos, el CNUAH (Hábitat) es líder en desarrollar herramientas
que fortalezcan la colaboración entre las organizaciones populares y los
gobiernos locales y las ONG. No obstante, se da el caso desafortunado de
que al hacerlo, no ha supervisado ni aprendido de los instrumentos desarrollados
por otras agencias y ejecutantes especializados, ni ha difundido sus propios
métodos y herramientas entre un grupo selecto de provincias.
Lecciones que se derivan:
-
(I) El trabajo del PDC en
participación, gestión comunitaria y facilitación es válido y relevante
cuando se compara con el trabajo de otras organizaciones. En este
trabajo sobre la gestión comunitaria y la facilitación gubernamental,
el CNUAH (Hábitat) está considerado como único, y es una importante
pauta a seguir por parte de ayuntamientos, organizaciones comunitarias
y ONG.
-
(II) La disparidad entre
el PDC y las publicaciones sobre estos temas sugiere una urgente necesidad
de aumentar la difusión de las experiencias, logros e intercambios.
Recomendaciones:
-
(I) El CNUAH (Hábitat) debe
asegurarse de que en el futuro programa de trabajo, se hace suficiente
hincapié en las relaciones entre gestión comunitaria y facilitación
por parte del gobierno local. Esto fortalecerá el impacto de los esfuerzos
del Centro para reducir la pobreza.
-
(II) Será favorable para
el nuevo programa de trabajo del Centro institucionalizar un proceso de
difusión e intercambio, facilitando la creación de una serie de foros
locales, provinciales, nacionales e internacionales. Una tal comunicación
de experiencias debería incluir el intercambio con profesionales y políticos
además de con la comunidad académica.
-
(III) Como parte de este
proceso, el Centro debe también facilitar el diálogo con instituciones
que persiguen planteamientos de desarrollo comunitario en otros campos
especializados (como la gestión medioambiental, la generación intensiva
de empleo, suministro de agua, sanidad pública, gestión de desechos,
etc.).
(B) Participación
comunitaria y gestión comunitaria
1. La participación no
es suficiente: la gente necesita la tener la capacidad de participar efectivamente
Resultados:
El estudio documenta
que las comunidades son mucho más efectivas en la reducción de la pobreza
cuando se añaden conocimientos de gestión a los de participación.
Los datos obtenidos de los seguimientos indican que las familias pueden
fortalecer su capacidad de participación identificando y movilizando recursos
y evaluando la relación coste-efectividad de las opciones técnicas para
mejorar las viviendas y los servicios de sus asentamientos. Otros
conocimientos de gestión comunitaria útiles para las familias y sus organizaciones
son: mecanismos de finanzas, implementación y mantenimiento de las mejoras,
además de supervisión y evaluación de estos desarrollos.
Lecciones derivadas:
-
La participación es una
metodología necesaria pero no suficiente para la reducción de la pobreza.
-
Las mujeres y hombres que
viven en asentamientos de economía débil deben adquirir también conocimientos
sobre planificación, supervisión y evaluación (CPSE), además de sobre
técnicas de movilización de recursos y sobre negociación, que les darán
la capacidad adecuada para participar de forma igualitaria y efectiva en
asociaciones con instituciones de los gobiernos locales y ONG.
-
Las comunidades con este
tipo de capacidad están mejor preparadas para luchar por sus intereses
y cumplir con su papel de asociado en actividades propias o conjuntas con
los ayuntamientos y otros interesados.
Recomendaciones:
-
(I) Foco de atención de
la agencia: El CNUAH (Hábitat) debe asegurar que la impartición de conocimientos
sobre gestión comunitaria a los líderes comunitarios y trabajadores en
el campo del desarrollo (incluyendo a las ONG) se incluye en los esquemas
de erradicación de la pobreza y en los proyectos pertinentes que se centren
en la participación de los interesados. La gestión comunitaria
también debería perfilarse como parte de las políticas y estrategias
de gestión de mejoras ciudadanas, cuando éstas se desarrollan en ámbitos
regionales y provinciales, para mantener estratégicamente la atención
sobre la participación ciudadana.
-
(II) Gestión comunitaria
avanzada: el Centro debe continuar avanzando en su conocimientos de cómo
complementar las técnicas convencionales de participación comunitaria
con conocimientos de gestión comunitaria a través de proyectos experimentales
y asociaciones con organizaciones dedicadas a la investigación.
Se debe hacer especial hincapié en las herramientas avanzadas de la movilización
para el ahorro (no sólo crédito), una planificación que englobe áreas
enteras (no sólo el proyecto), y una evaluación y supervisión sistemática
(no sólo privativa) basada en la comunidad.
-
(III) Sincronía de criterios:
se deben preparar y negociar patrones flexibles y planteamientos prácticos
sobre participación y gestión con las instituciones financiadoras nacionales,
regionales y globales. Los patrones deben asegurar que en sus políticas
y prácticas simultáneas se integran adecuadamente las metodologías y
estrategias apropiadas sobre participación y gestión. Esto es especialmente
importante en la actualidad, puesto que los gerentes de los bancos consideran
cada vez más los programas de gestión comunitaria efectiva como una garantía
añadida a la hora de recuperar los préstamos municipales. La gestión
comunitaria lleva a menudo a un menor coste de inversión y la consecución
a precios razonables de los servicios básicos.
2. Los conocimientos de gestión
comunitaria capacitan a la gente para participar democráticamente en sus
propias organizaciones.
Resultados:
La investigación muestra
que cuando los miembros de la comunidad participan en actividades de desarrollo,
no tienen un impacto automático en las condiciones de vida y trabajo de
todos los residentes. Los miembros de la comunidad participan igualmente
cuando tienen la capacidad de movilizar a otros miembros y hacerles participar
en el poder de tomar decisiones. La capacidad y el poder de participar
requiere un conjunto de herramientas de gestión comunitaria. Aparte
de los conocimientos de planificación, supervisión y evaluación ya mencionados,
estos conocimientos incluyen, por ejemplo, herramientas para llegar a decisiones
que garanticen los intereses de las mujeres y hombres que no puedan participar
en las reuniones debido a extensos horarios de trabajo, discriminación,
posición o clase social o esquemas culturales. Estas prácticas protegen
los intereses de minorías (como desplazados, jóvenes, ancianos, minorías
étnicas, etc.) y de los residentes muy pobres que a menudo son socialmente
excluidosde los procesos de toma de decisiones. Los conocimientos de gestión
comunitaria incluyen también los procedimientos que los miembros de la
comunidad pueden usar para pedir cuentas a sus líderes, y cuando sea necesario,
instituir elecciones de nuevos líderes locales.
Lecciones derivadas:
-
La gestión y la participación
comunitarias conllevan derechos y responsabilidades.
-
Los miembros de la comunidad
tienen el derecho de participar, pero cuando lo ejerzan también deben
aceptar la responsabilidad de practicar la participación democrática.
-
Los residentes no poseen
de forma instintiva la capacidad de participar igualitaria y efectivamente.
-
Además, todas las formas
de participación deben basarse en una planificación y un desarrollo de
la capacidad adecuados, lo que constituye uno de los elementos más frecuentemente
ignorados del desarrollo participativo.
Recomendaciones:
-
(I) Patrones de gestión
comunitaria: El CNUAH (Hábitat) debe sistematizar y promover patrones
de gestión comunitaria que hayan demostrado tener éxito en el aumento
de la cooperación ciudadana en las mejoras urbanas y en el incremento
del carácter democrático de las organizaciones vecinales.
-
(II) Estrategias de igualdad
de sexos: el Centro debe también integrar la planificación de la equiparación
de sexos de una forma más explícita dentro de su estrategia general de
desarrollo comunitario.
-
(III) Interesados primarios:
El CNUAH (Hábitat) debe recalcar la calificación de las personas que
viven en la pobreza como interesados primarios. Las comunidades de
bajos ingresos tienen un interés fundamental en la reducción de la pobreza
de acuerdo con sus propias prioridades, y por lo tanto deben ser reconocidas
como interesados primarios. En consecuencia, la gestión comunitaria debe
siempre figurar como parte integrante de las políticas y estrategias de
gestión y mejora de las ciudades. En especial cuando se desarrollen con
socios en los ámbitos regional y provincial, para mantenerlas centradas
en la participación ciudadana.
3. Los residentes de los
asentamientos que han adquirido la capacidad de planificar, supervisar
y evaluar las mejoras, negocian de forma más efectiva con los gobiernos
locales y ONG.
Resultados:
La investigación muestra
que en muchas regiones, sobre todo en América latina, las comunidades
y sus organizaciones pueden colaborar con mayor eficiencia e igualdad con
los gobiernos locales y ONG cuando emplean los conocimientos que han adquirido
sobre gestión comunitaria. Los principios de planificación democrática
y movilización de recursos colocan a las organizaciones populares en una
posición más fuerte a la hora de negociar con instituciones externas
a sus asentamientos. Tienen una mayor confianza y se sienten menos vulnerables
a una posible manipulación y explotación. El estudio demuestra que los
gobiernos locales, sobre todo el personal sobre el terreno, toman a las
comunidades mucho más en serio cuando los grupos comunitarios planifican
y cofinancian las mejoras en los asentamientos. La investigación
también infiere que las técnicas de resolución de conflictos ayudan
a facilitar la colaboración con las autoridades públicas y las ONG.
Lecciones que se derivan:
-
La gestión comunitaria,
como elemento esencial de la ciudadanía participativa, sostiene la colaboración
entre grupos populares, ONG y autoridades públicas.
-
Los conocimientos sobre planificación,
gestión y movilización de recursos efectivas, dan a los grupos populares
independencia, les hacen merecedores del respeto de los ejecutantes externos
y les procuran una posición más fuerte para negociar.
-
Las comunidades se hacen
menos dependientes de los recursos externos y aumentan su capacidad de
sostener actividades basadas en su propia iniciativa y fuerza.
Recomendaciones:
-
El CNUAH (Hábitat) debe
trabajar con las organizaciones comunitarias para fortalecer sus conexiones
externas con instituciones basadas fuera de sus asentamientos.
-
El Centro necesita formalizar
lo que hasta ahora ha conseguido de forma experimental y en los lugares
convenientes.
-
Es preciso que sistematice
la forma en la que los residentes de bajos ingresos han establecido relaciones
de trabajo con bancos comerciales, gobiernos locales, agencias del sector,
partidos políticos, ONG especializadas y asociaciones profesionales.
-
Un inventario de los mecanismos
que facilitan las conexiones externas de las OBC serviría como criterio
para
revisar las estrategias de adiestramiento e intervención.
4. La reducción de la pobreza
exige integrar los desarrollos económico, social y físico en el ámbito
local.
Resultados:
Los investigadores también
atribuyen las mejoras significativas en la calidad de los hogares de los
asentamientos en los que ha intervenido el PDC a las actividades de empleo
y generación de ingresos introducidas por los proyectos.
-
(I) El estudio muestra que
los miembros de varios hogares de esos asentamientos han adquirido conocimientos
de albañilería, construcción, carpintería y gestión de pequeños negocios.
El adiestramiento incluye experiencia práctica en la construcción de
hospitales, infraestructura, centros comunitarios, escuelas y servicios.
Las organización popular de este tipo vinculan con éxito las mejoras
en el asentamiento con el adiestramiento y los puestos de trabajo individuales.
-
(II) Muchos de los residentes
también han fortalecido la capacidad de sus empresas productivas.
Se asocian con federaciones de organizaciones comunitarias para movilizar
los ahorros. Junto con las autoridades públicas, negocian con bancos
estatales que avalan los préstamos de bancos comerciales a los grupos
comunitarios. También establecen alianzas con ONG especializadas para
obtener conocimientos de comercialización y gestión de empresas.
En muchos casos, las autoridades públicas facilitan el establecimiento
de estos acuerdos, además de proporcionar apoyo técnico y financiero.
-
(III) La investigación también
hace hincapié en el éxito que han tenido las empresas comunitarias en
conseguir contratos públicos para proporcionar servicios a los residentes
de bajos ingresos. Los contratos comunitarios generan empleo, y mejoran
el acceso y la calidad de los servicios básicos.
Lecciones derivadas:
-
Los esfuerzos para mejorar
los asentamientos humanos deben incluir estrategias para fortalecer la
capacidad humana y productiva de las familias de ingresos reducidos.
-
Esto se puede conseguir integrando
estrategias que incrementen el acceso a los servicios básicos con adiestramiento
y generación de empleo.
-
Para mejorar las condiciones
de trabajo en los asentamientos humanos también es preciso fortalecer
las pequeñas empresas sirviéndose de acuerdos de cooperación, contratos
comunitarios y adiestramiento en gestión y comercialización, con un específico
papel favorecedor por parte de las autoridades locales y las ONG.
Recomendaciones:
-
(I) Base financiera: El CNUAH
(Hábitat) debe continuar desarrollando normas y herramientas que fortalezcan
la base financiera de residentes y organizaciones populares. El trabajo
del centro en desarrollo comunitario proporciona una alternativa viable
al modelo económico neoliberal en el ámbito local. Utiliza herramientas
para que los hogares de bajos ingresos movilicen recursos, cofinancien
mejoras con los gobiernos locales y ONG, y adquieran conocimientos de gestión
que reduzcan los costes de producción y mantenimiento de servicios y prestaciones.
-
(II) Ahorros, créditos y
avales: El CNUAH (Hábitat) debe colaborar con otras agencias e instituciones
de investigación para mejorar la oferta de diferentes mecanismos que faciliten
la obtención de créditos comerciales por parte de los residentes de ingresos
reducidos. El Centro debe ampliar estas innovadoras formas de ahorro
(como las mutuas de ahorro) y garantía (como la propiedad colectiva).
Si se prepara un compromiso político, el CNUAH (Hábitat) debe abogar
por la asociación entre la industria de servicios financieros y las instituciones
estatales para garantizar los préstamos de los bancos comerciales a los
grupos comunitarios. Como alternativa, el Centro debe promover sistemas
de autofinanciación comunitarios, movilización global de ahorros por
medio de federaciones de organizaciones comunitarias y acuerdos públicos-populares
de cofinanciación.
(C) Resultados sobre
la facilitación gubernamental de la acción comunitaria
1. Las organizaciones
comunitarias son más efectivas cuando los gobiernos apoyan sistemáticamente
sus esfuerzos.
Resultados:
Los datos extraídos
de seguimientos de hogares, líderes comunitarios y funcionarios oficiales
muestran que la reducción de la pobreza es mucho más significativa cuando
los gobiernos favorecen la acción comunitaria.
-
(I) Estrategias municipales
de facilitación: el apoyo del gobierno no se limita a las cuestiones financieras.
Las organizaciones comunitarias destacan en su generación de cualidades
si las autoridades públicas favorecen los acuerdos de cooperación con
bancos comerciales y ONG. Son más capaces de acceder a mejores alojamientos
si las autoridades municipales ponen freno a los deshaucios forzados y
revisan la clasificación de zonas y las regulaciones de construcción.
Las organizaciones populares pueden obtener servicios básicos de forma
más eficiente si sus propios esfuerzos para emprender mejoras son sistemáticamente
reconocidos y apoyados por parte de las autoridades locales.
-
(II) Esquemas de facilitación
de los gobiernos centrales: Los esfuerzos de los gobiernos locales para
facilitar la acción comunitaria se intensifican con los incentivos que
reciben de los gobiernos centrales. La facilitación gubernamental
a largo plazo exige el compromiso del gobierno central de delegar autoridad
a niveles inferiores de gobierno. También implica la creación de políticas
nacionales que engendren actitudes positivas entre los funcionarios con
respecto a la participación popular.
Lecciones derivadas:
-
El impacto neto de la iniciativa
comunitaria sobre la pobreza es mucho mayor cuando los gobiernos apoyan
los procesos populares de desarrollo.
-
El apoyo comienza por que
el gobierno reconozca que es parte del problema.
-
Es decir, cuando reconoce
la magnitud absoluta de la iniciativa comunitaria y elimina obstáculos
para apoyar activamente la participación popular (legal, normativa, administrativa).
-
Los programas de descentralización
gubernamental orientados hacia la participación popular y la reducción
de la pobreza acentúan la forma en la que los gobiernos locales favorecen
la acción comunitaria.
Recomendaciones:
-
(I) Articular un papel para
los gobiernos locales en la reducción de la pobreza: El CNUAH (Hábitat)
debe complementar y consolidar su conocimiento de la facilitación innovadora
de la acción comunitaria por parte de los gobiernos locales. El
Centro debe trabajar estrechamente con las autoridades locales y sus asociaciones
(nacionales, regionales y generales) para desarrollar un conjunto de medidas
comprensibles basadas en un nuevo concepto del potencial de la facilitación
sistemática en la reducción de la pobreza.
-
(II) Planteamientos multisectoriales
avanzados: El Centro debe continuar sus experimentos con ayuntamientos
seleccionados conducentes a convenios institucionales, orientados a proporcionar
una asistencia económica, social y física a los asentamientos de ingresos
reducidos, que reconozcan la naturaleza de la pobreza y la necesidad de
confrontarla convenientemente.
-
(III) Promoción de la facilitación
gubernamental a través del consenso: El CNUAH (Hábitat) debe además
asegurar la adecuada inclusión de los ministerios del sector y las organizaciones
comunitarias en el proceso de definir e instituir estos esquemas de facilitación.
Sólo una alianza vertical entre gobierno central, autoridades locales
y organizaciones populares puede aprovechar todo el potencial de la facilitación,
descentralización y potenciación.
2. Los gobiernos mejoran
su planificación y economizan recursos públicos más eficientemente cuando
se inspiran, en lugar de despreciar, en la iniciativa comunitaria.
Resultados:
La investigación muestra
que los gobiernos salen ganando si reconocen la iniciativa comunitaria
como un recurso, en lugar de un obstáculo, para el desarrollo urbano.
En la actualidad, son los propios residentes los que emprenden la mayoría
de mejoras en los asentamientos, y no los gobiernos (centrales o locales).
La limitación de recursos humanos y financieros es un obstáculo considerable
para que los administradores urbanos consigan alcanzar a los habitantes
de bajos ingresos. Los procedimientos y regulaciones prohibitivas de gestión
pública, y las actitudes miopes de los funcionarios contribuyen al problema.
Los funcionarios municipales mejoran la planificación del desarrollo local
haciéndolo de forma coordinada con sus vecinos, y ayudando a consolidar
las iniciativas puntuales. De forma similar, los gobiernos locales aprovechan
al máximo sus escasos recursos públicos cuando colaboran sistemáticamente
con organizaciones comunitarias y sus asociaciones, y las incluyen directamente
en los procedimientos de toma de decisiones municipales.
Lecciones derivadas:
-
(I) Cuando los gobiernos
facilitan activamente la acción comunitaria, crean un entorno que favorece
que las organizaciones populares mejoren sus asentamientos, a menudo proporcionando
la base para que se coordine, amplifique e incremente la acción comunitaria.
-
(II) La facilitación gubernamental
democratiza la gestión urbana, haciéndola más abierta a las prioridades
y capacidades de los residentes de bajos ingresos.
-
(III) La facilitación gubernamental
reduce la dependencia de los residentes en los subsidios estatales como
fuente exclusiva de financiación, y como única motivación para la mejora
del asentamiento.
Recomendaciones:
-
(I) Democratizar la gestión
urbana: El CNUAH (Hábitat) debe consolidar su experiencia con el sector
público y sus socios comunitarios, y proponer modelos de participación
popular en los procedimientos de toma de decisiones en los ámbitos municipal
y administrativos inferiores. Debe continuar trabajando con instituciones
municipales para avanzar en sus experiencias actuales sobre la formalización
de la concordancia entre la planificación de los barrios y la planificación
global de la ciudad, con un enfoque desde la base. Además debe ayudar
a los ayuntamientos a desarrollar las directrices de sus agencias sectoriales
para la cooperación entre instituciones y la coordinación de las intervenciones
conjuntas con las comunidades de bajos ingresos. Hay que considerar
el adiestramiento interno y la toma de conciencia del personal municipal
que trabaja con residentes de bajos ingresos, y complementarlo con cambios
institucionales y de procedimiento. Estas innovaciones ayudarán a las
autoridades locales a ir más allá de la ayuda puntual a los asentamientos
basada en el clientismo o en los beneficios políticos.
-
(II) Iniciar investigaciones
aplicadas: Además, el CNUAH (Hábitat), conjuntamente con instituciones
educativas adecuadas, debe emprender investigaciones sobre las relaciones
entre los residentes de bajos ingresos y los funcionarios, para orientar
las mencionadas tareas de adiestramiento. Dada la importancia de la asociación
entre los sectores público y popular para las mejoras de los asentamientos
humanos y el gobierno urbano, hay una necesidad urgente de saber más sobre
cómo armonizar las, a menudo antagónica, relaciones de trabajo entre
los funcionarios y los residentes pobres. Hay una gran cantidad de material
de investigación sobre la gente que vive en la pobreza, muy poco sobre
los funcionarios, y prácticamente ninguno sobre las relaciones –profesionales,
políticas y culturales– entre ambos grupos.
3. Hasta ahora, los
gobiernos no han establecido de forma sistemática marcos legales, financieros
y administrativos para favorecer la acción comunitaria.
Resultados:
Un importante resultado
sobre la facilitación gubernamental es que las autoridades locales, incluidos
lo ayuntamientos y distritos rurales, carecen de marcos legales y administrativos
formales que favorezcan los esfuerzos de las comunidades y sus organizaciones.
Los gestores urbanos, por ejemplo, muy aficionados a conceder fondos públicos
a proyectos de mejoras gestionados por las comunidades, no pueden hacerlo
porque a menudo no existe base legal ni procedimientos adecuados que permitan
a las comunidades gestionar los fondos públicos. Las autoridades
también carecen de mecanismos para delegar la gestión y mantenimiento
de hospitales, escuelas, centros comunitarios, etc., a grupos comunitarios
organizados.
Lecciones derivadas:
-
Los gobiernos no están equipados
legal ni administrativamente para facilitar la acción comunitaria de forma
sistemática, aunque tengan la voluntad de hacerlo.
-
Los defensores de la facilitación
gubernamental deben ir más allá de un simple «suministro de ayuda externa»,
hasta un marco integral de asociación, con todos los procedimientos legales,
financieros y administrativos que necesiten para poder apoyar y fomentar
formalmente la iniciativa popular.
Recomendaciones:
-
(I) Normas y modelos: El
CNUAH (Hábitat) debe consolidar su experiencia en facilitación de la
acción comunitaria y proponer modelos para que se incluyan en una administración
municipal diseñada para favorecer la participación y la gestión comunitarias.
También debe, considerar el establecimiento de patrones para la participación
popular en los procedimientos de toma de decisiones en los ámbitos municipal
y administrativo de las ciudades. Por ejemplo: los derechos legales
de las OBC para asociarse y solicitar fondos públicos, la presencia de
las OBC en los consejos municipales de planificación, en las decisiones
implementadas en realidad por los consejos, provisiones explícitas para
financiar las mejoras iniciadas por las OBC, líneas presupuestarias que
indiquen los gastos públicos reales para las mejoras de los asentamientos,
etc. El Centro y sus asociados deben hacer respetar la adhesión a estas
normas, integrando completamente los modelos en la Campaña Global de Gobierno
Urbano.
-
(II) Marcos operacionales:
El CNUAH (Hábitat) debe desarrollar un marco operacional para la facilitación
gubernamental de la acción comunitaria en la mejora de los asentamientos.
El Centro debe especificar herramientas prácticas que permitan a los ayuntamientos
y a los distritos rurales la facilitación de la acción comunitaria. Por
ejemplo, organizaciones profesionales y unidades administrativas submunicipales
que vinculen las organizaciones de los asentamientos y los gobiernos de
las ciudades, foros de toma de decisiones políticas que autoricen la participación
de OBC y sus asociados, procedimientos legales y financieros que permitan
a las OBC solicitar recursos públicos, gestionar fondos públicos y obtener
contratos de servicios. El Centro debe asumir una posición de liderazgo:
ensayar los procedimientos por medio de proyectos piloto, iniciar investigaciones
aplicadas, y facilitar la difusión de experiencias a través foros nacionales,
provinciales y globales.
4. Los funcionarios
que operan sobre el terreno, más que los funcionarios gubernamentales
locales de mayor grado, son los que trazan el camino a seguir para hacer
reformas administrativas innovadoras.
Resultados:
El estudio compara inspecciones
efectuadas por funcionarios de la zona y funcionarios locales de alto grado.
Una inmensa mayoría de funcionarios de la zona reconoció la necesidad
de trabajar con, en lugar de para, las iniciativas comunitarias.
En cambio, sus superiores se mostraron indiferentes, o no fueron capaces
de ver la importancia de apoyar la acción comunitaria.
Lecciones derivadas:
-
Los resultados sugieren que
los funcionarios en la zona, que trabajan directamente con grupos comunitarios,
reconocen que un compromiso político a favor de la participación y la
gestión comunitaria debe facilitarse con herramientas y métodos prácticos.
-
Al contrario que sus colegas
superiores, los funcionarios de la zona ven con sus propios ojos la necesidad
de actualizar los asentamientos en colaboración con las organizaciones
vecinales.
-
Los resultados también sugieren
que los funcionarios de alto grado están limitados por procedimientos
que les impiden, o bien apreciar estos hechos, o bien actuar en consecuencia.
-
Por lo tanto, hay que considerar
las diversas necesidades, responsabilidades y capacidades de los funcionarios
de los gobiernos locales cuando de definan e introduzcan cambios innovadores
en las prácticas de gestión urbana.
-
Los funcionarios de alto
grado tienen impedimentos específicos y están considerablemente alejados.
Recomendaciones:
-
El PDC debe enfatizar la
diferencia entre las necesidades de los funcionarios gubernamentales electos
o de libre designación. Hace falta adiestramiento y concienciación
a medida de las funciones específicas del personal municipal: los funcionarios
sobre el terreno (funcionarios de desarrollo comunitario, planificadores
físicos, etc.), además de los funcionarios de alto grado (ejecutivos
regionales, directores de planificación, encargados de finanzas).
-
Es más, el Centro debe,
cuando sea adecuado, integrar el adiestramiento de los líderes comunitarios,
ONG y funcionarios gubernamentales locales para fomentar el entendimiento
mutuo y el respeto por sus diferentes funciones, responsabilidades y derechos.
-
El adiestramiento de este
tipo debe reforzarse con concienciación y reivindicación que engendre
cambios de actitud, además de nuevas prácticas administrativas.
5. La facilitación gubernamental
no es todavía un concepto formulado adecuadamente.
Resultados:
La investigación revela
que el PDC junto con sus socios nacionales no ha desarrollado suficientemente
el concepto de la facilitación gubernamental. Como parte del estudio,
los investigadores han comparado los resultados de la investigación sobre
el terreno con las anteriores publicaciones existentes sobre facilitación
gubernamental. Descubrieron que el PDC ha llegado mucho más lejos que
otras ONG y agencias internacionales en sus esfuerzos para identificar
prácticas gubernamentales que favorezcan la acción comunitaria.
No obstante, como muchas otras instituciones, el programa no ha explicado
claramente quién facilita y qué se facilita. El estudio suscita cuestiones
sobre cómo y hasta qué punto los gobiernos deben facilitar el suministro
de servicios y las mejoras en los asentamientos a través del mercado y
la privatización, al tiempo que trabaja en apoyo a las acciones comunitarias
y cívicas. Y en qué grado las dos partes de esta estrategia dual de facilitación
se contradicen o eclipsan entre sí.
Lecciones derivadas:
La ambigüedad de la
facilitación gubernamental suscita temas importantes. No sólo exige
una mayor claridad conceptual, sino que también estimula el debate entre
activistas, profesionales y políticos sobre las funciones y responsabilidades
del estado. La privatización del suministro de servicios básicos pueden
excluir en masa a la gente pobre, ya que no representan una demanda económica
importante. Si el gobierno se toma la reducción de la pobreza seriamente,
¿retendrá (será capaz de retener) sus funciones de redistribución y
subsidios dirigidos a los sectores más pobres de la población?
¿Serán capaces los gobiernos de regular la actividad del mercado para
asegurar la entrada en él de los hogares de economía reducida? ¿Cuáles
son los límites y las restricciones de la facilitación gubernamental
de la acción comunitaria? ¿Y qué hay de los ejecutantes que no
pertenecen al gobierno? ¿Cómo deberían las ONG y las empresas privadas
favorecer a las comunidades y su organización? Y en este contexto,
¿qué es lo que constituye un buen gobierno urbano?
Recomendaciones:
El CNUAH (Hábitat) necesita
revitalizar su entendimiento de la facilitación gubernamental. Después
de haber sido pionero de la estrategia de facilitación (Estrategia de
Alojamiento Global, 1988), tiene la responsabilidad especial de continuar
examinando críticamente cómo se utiliza el concepto en la política y
en la práctica. El Centro debe hacer especial hincapié en cómo
se ve desde la perspectiva comunitaria la facilitación gubernamental de
los mercados. Esto proporcionará una contribución única a los
debates sobre la facilitación de mercados. También aportará al
Centro claridad sobre normas y estrategias para la facilitación gubernamental
de la acción comunitaria. El CNUAH (Hábitat)
debe organizar investigaciones, foros internacionales y proyectos piloto
para desarrollar:
-
(I) Técnicas para la facilitación
gubernamental de los mercados desde una perspectiva comunitaria.
El CNUAH (Hábitat) debe trabajar con socios para explorar la efectividad
de los consejos municipales, con funciones de supervisión establecidas
para las OBC, diseñados para regular el suministro privatizado de los
servicios municipales; y de las regulaciones de la inversión privada que
aumenten al máximo las creación de empleo para los residentes de bajos
ingresos y promuevan la igualdad de oportunidades.
-
(II) Patrones normativos
para la privatización del suministro de servicios: El CNUAH (Hábitat)
debe trabajar con gobiernos elegidos para desarrollar normas que regulen
los servicios que suministran las empresas privadas y las organizaciones
comunitarias (a través de subsidios). Se tienen que enfatizar los
patrones normativos que incluyan, en lugar de excluir, a las comunidades
más pobres como usuarios y productores de dichos servicios.
El Centro tiene también que establecer y hacer cumplir un código de conducta
para la asociación pública-privada, con modelos que midan la calidad
y el precio de los servicios que se suministren.
-
(III) Marco para la facilitación
gubernamental de los mercados y comunidades: El CNUAH (Hábitat) necesita
documentar sus experiencias con varios tipos de facilitación gubernamental
y perfilar sistemáticamente un marco integral para la facilitación de
mercados y comunidades. El marco no sólo debe definir las funciones de
los gobiernos local y central, sino también los del sector privado y la
ONG. Este tipo de marco podría considerar la movilización e intercambio
de recursos para la infraestructura pública y la inversión en servicios,
ahorro cooperativo y esquemas de crédito para pequeños negocios y viviendas
privadas, planes de inversión municipales multisectoriales, estructuras
participativas de gobierno (hasta el nivel más bajo de la estructura
administrativa), marcos para la planificación armonizada entre zonas vecinas,
y normas para la ciudadanía participativa, para la seguridad de ocupación,
para la planificación a favor de la igualdad entre los sexos y para la
tierra.
-
(IV) Límites y jurisdicción
de la facilitación gubernamental a la acción comunitaria: El CNUAH
(Hábitat) debe definir los límites y las restricciones de la facilitación
gubernamental de la acción comunitaria. Esto debe incluir investigación,
foros internacionales y el ensayo de herramientas para determinar la función
y las aptitudes de los ejecutantes no estatales además de las de los gobiernos.
Aquí se debe enfatizar la forma en la que las ONG y las empresas privadas
favorecen a las organizaciones comunitarias.
(D)
Descentralización, facilitación y organización comunitaria: Variaciones
en África y América Latina
1. La descentralización
de la administración gubernamental no sigue un patrón regional específico
Resultados:
El estudio descubrió
que la descentralización de la administración del gobierno no es un fenómeno
regional. Los investigadores observaron que Bolivia, Ghana y Uganda
mantenían los mayores niveles de descentralización, si nos regimos por
los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) delegados en niveles inferiores
de la administración gubernamental. Zambia y Sri Lanka siguieron
programas de descentralización parcial en los que se cedieron (desconcentraron)
poderes a las autoridades locales de forma incompleta. Costa Rica
y Ecuador, por el contrario, dieron ejemplo de formas altamente centralizadas
de administración gubernamental..
Lecciones derivadas:
La experiencia de la
política nacional de descentralización muestra que hay mayores variaciones
dentro de las regiones que entre ellas. Aunque es importante establecer
estrategias para la reducción de la pobreza que sean adecuados a las condiciones
locales, económicas y sociales, la «regionalización» de las
estrategias de pobreza es, en lo que a la descentralización se refiere,
irrelevante.
Recomendaciones:
El Centro necesita promover
estrategias para la reducción de la pobreza que aprecien las variaciones
en las administraciones públicas dentro de cada región. La asesoría
técnica a los gobiernos centrales debe ser específica para cada país,
y basarse en un análisis político de la descentralización bien documentado.
Dentro de África esto significa, entre otras cosas, aceptar las formas
(y herencias) divergentes de los sistemas de administración pública en
las zonas franco parlantes y angloparlantes.
2. La facilitación
y la descentralización gubernamentales no están relacionadas de forma
automática
Resultados:
La forma en la que los
gobiernos favorecen la acción comunitaria no es necesariamente un resultado
directo de la forma en la que se descentraliza la administración gubernamental.
A menudo se supone que si los gobiernos delegan autoridad en niveles inferiores
de administración gubernamental, es más probable que las autoridades
locales apoyen las iniciativas populares. La investigación descubrió
que esta suposición era, por mucho, incorrecta. Primero, en Uganda, se
aunó un gobierno central equitativamente descentralizado con autoridades
locales que aplicaron estrategias favorecedoras relativamente débiles.
Segundo, en un país, Ecuador, un gobierno central altamente centralizado
coexistía (en el periodo de la investigación) con un gobierno municipal
electo y progresista en la capital (Quito), que aplicó políticas muy
«favorecedoras» para las mejoras de asentamientos.
Lecciones derivadas:
-
(I) Los gobiernos tienen
que complementar sus políticas de descentralización con marcos institucionales
(legales, financieros, administrativos) que favorezcan la acción popular:
la descentralización por sí sola no propicia la participación popular
y
-
(II) Las autoridades locales
pueden favorecer la acción comunitaria incluso si los gobiernos centrales
se muestran reacios a delegar autoridad administrativa. Sin embargo, cuando
los gobiernos centrales delegan autoridad, los gobiernos locales que reciben
esta responsabilidad pueden facilitar mejor las iniciativas comunitarias.
En cada ciudad o distrito, las condiciones locales deben ser analizadas
con atención, para descubrir qué oportunidades existen de promover o
utilizar las políticas favorecedoras, incluso bajo gobiernos nacionales
altamente centralizados.
Recomendaciones:
El CNUAH (Hábitat) debe
desarrollar, como parte de una política general de desarrollo comunitario,
directrices estratégicas para la descentralización Y la facilitación
gubernamental. Junto con los gobiernos centrales, sobre todo los
ministerios que se ocupan de los gobiernos locales, el Centro necesita
promocionar mecanismos que aseguren la delegación de competencias gubernamentales
(es decir, criterios de transferencias estatales según las necesidades,
cesión de fondos, autonomía fiscal, financiación para el adiestramiento
de funcionarios locales, derechos para que las asociaciones de autoridades
locales puedan defender las transmisiones estatales de asignaciones, etc.).
El CNUAH (Hábitat), junto con otros socios, debe aumentar todo lo anterior
con procedimientos legales, financieros y administrativos que permitan
a las autoridades locales favorecer la acción comunitaria (arriba, C-3).
3. Las relaciones
entre el estado y la sociedad y su impacto en las asociaciones conjuntas
públicas-populares siguen un patrón regional.
Resultados:
La investigación muestra
que los estados africanos (sobre todo en el África subsahariana) y latinoamericanos
tienen relaciones distintivas con sus poblaciones respectivas y organizaciones
populares como OBC, grupos de mujeres, asociaciones locales de comerciantes,
organizaciones profesionales y otras instituciones no estatales.
En términos muy generales, las relaciones entre el estado y la sociedad
pueden caracterizarse en África como pragmáticas, funcionales, casi administrativas,
mientras que en América Latina son conflictivas y competitivas.
Lecciones derivadas:
La diferencia entre los
estados de África y América Latina respecto a la forma de relacionarse
con las organizaciones populares tiene importantes implicaciones en la
forma en que los conceptos de gestión comunitaria y facilitación gubernamental
de la acción comunitaria se aplican en el ámbito local. En África
es reto está en desarrollar herramientas financieras y legales que favorezcan
la colaboración entre los grupos populares y las autoridades locales.
En América Latina la clave está en aplicar estas herramientas e incrementarlas
con adiestramiento para que los líderes comunitarios y los funcionarios
aprendan a resolver conflictos y a lograr el consenso.
Recomendaciones:
El Centro necesita fortalecer
los lazos entre las organizaciones populares y las autoridades públicas.
No obstante, debe favorecer el desarrollo de mecanismos que se correspondan
con los factores históricos, políticos y culturales que caracterizan
las relaciones entre la sociedad y el estado en cada país. Aunque
esto pueden variar, en términos generales, por regiones, a menudo existen
diferencias entre países dentro de una región en particular. Es
importante formular estrategias para la participación, la gestión y la
facilitación que estén basadas en análisis de las tradiciones locales
y nacionales en las relaciones entre el estado y la sociedad. Estas estrategias
deben examinar las expectativas existentes en cada país o localidad sobre
la función del gobierno (en diferentes ámbitos), sobre todo con respecto
a su papel en la mejora de los asentamientos y su relación con las organizaciones
comunitarias.
4. La organización de los
hogares de economía modesta sigue un patrón regional
Resultados:
En América Latina y
África, la forma en que se organiza la población de los asentamientos
varía significativamente. En Bolivia, Costa Rica y Ecuador, los
seguimientos de familias y líderes comunitarios indican que la gente se
moviliza primariamente a través de organizaciones basadas en la comunidad,
federaciones de organizaciones comunitarias y movimientos populares.
Hay una larga tradición de OBC como organizaciones que intentan representar
a los miembros dentro de un espacio territorial proscrito y que emprenden
diferentes actividades (servicios básicos, empresas productivas, etc.).
En Ghana, Uganda y Zambia, los seguimientos muestran que las familias se
organizan a través de consejos de ancianos, gremios, grupos de mujeres,
comités de construcción de proyectos específicos, grupos religiosos
y unidades de gobierno submunicipales y de distrito. No existe una
tradición formal de OBC como tales. De alguna manera, la gente intenta
satisfacer diferentes necesidades por diferentes canales. Su posible
elección de trabajar con unidades establecidas por el gobierno se basa
en una decisión práctica, más que en una posición ideológica (como
a menudo sucede en América Latina).
Lecciones derivadas:
Las diferencias detectadas
en la manera que tiene la gente de organizarse es una importante lección
sobre la aplicación de la participación, gestión y facilitación.
Los activistas, profesionales y políticos deben distinguir entre forma
y contenido. La forma en que las familias se organizan (como OBC,
grupos religiosos, unidades administrativas, etc.) es menos importante
que lo que consiguen al organizarse (como acceso igualitario a los servicios
básicos, ventajas, conocimientos, empleo, etc.). Las familias
de bajos ingresos en África están tan poco necesitadas de OBC para reducir
la pobreza como sus camaradas en América Latina de unidades administrativas
patrocinadas por el estado. Las familias necesitan foros democráticos
a través de los que puedan mejorar sus condiciones de vida y trabajo.
La forma (y foros) de organización que pretenden localmente no
debe ser el resultado de un modelo universal de reducción de la pobreza.
Debe ser la cultural y políticamente más adecuada para cada grupo de
gente.
Recomendaciones:
El PDC ha demostrado
su capacidad de cuestionar una importante suposición sobre el desarrollo
comunitario: las organizaciones basadas en la comunidad no son la única
forma en la que pueden o deben organizarse las familias de bajos ingresos.
El Centro debe establecer foros internacionales que estimulen a activistas
y políticos a examinar más detalladamente sus suposiciones sobre el desarrollo
comunitario. Esto debe implicar intercambios entre regiones e investigación
aplicada, además de un trabajo de reivindicación. El CNUAH (Hábitat)
debe centrar estos esfuerzos en rectificar las distorsiones que emergen
en África como resultado de una fuerte presencia de ONG internacionales.
El Centro debe estudiar, con activistas y políticos, cómo asegurar que
la participación popular en África es autónoma de las modalidades de
desarrollo de las ONG.
5. Los agentes de la facilitación
gubernamental varían de una región a otra
Resultados:
Los resultados de la
investigación demuestran que la interpretación de «gubernamental» en
«facilitación gubernamental» difiere según la región. En Ghana,
Uganda y Zambia el Estado realiza estrategias de facilitación primariamente
a través de los gobiernos locales (ayuntamientos y distritos rurales),
con apoyo del gobierno central. En Bolivia, Costa Rica y Ecuador,
el Estado favorece la acción social por medio de agencias sectoriales
y sus corporaciones especializadas (como eléctricas, agua, bienestar social,
etc.), y también de los gobiernos locales y central. Las agencias
sectoriales están controladas de forma centralizada, pero administradas
localmente por funcionarios sobre el terreno. Los seguimientos oficiales
gubernamentales y los de los líderes comunitarios revelan en en América
Latina, las delegaciones locales de las agencia sectoriales y las corporaciones
colaboran con las organizaciones populares. Planifican y financian
conjuntamente las mejoras en los asentamientos de forma similar a como
hacen los gobiernos locales en África.
Lecciones derivadas:
La facilitación gubernamental
de la acción comunitaria no puede estar limitada a los gobiernos locales.
Las delegaciones en la zona de la autoridad pública, sobre todo en América
Latina, pueden también apoyar la acción comunitaria. Deben tenerse
en cuenta, junto con los ayuntamientos y los gobiernos regionales, como
ejecutantes de un importante papel en las estrategias de reducción de
la pobreza.
Recomendaciones:
El CNUAH (Hábitat) debe
crear estrategias locales para la reducción de la pobreza que sean lo
suficientemente flexibles como para acomodarse a la diversidad de formas
en las que los gobiernos favorecen la acción comunitaria. El CNUAH (Hábitat)
ha ensalzado más que cualquier otra agencia de NU la función de los gobiernos
locales, situándolos en el núcleo de las estrategias para reducir la
pobreza. No obstante, debe tener cuidado de que el interés en los
gobiernos locales no impidan la promoción de otras figuras de la facilitación
(como las agencias sectoriales). Los estereotipos no son la base
para la acción. El Centro debe probar estrategias para la facilitación
gubernamental en el ámbito operacional con diversos agentes del gobierno
–sectorial, central y local– para explorar las oportunidades reales
de aplicación de combinaciones de estas políticas en sus áreas respectivas.
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