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Medir el fortalecimiento



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MÉTODOS PARTICIPATIVOS PARA MEDIR EL FORTALECIMIENTO

Los métodos del facilitador

por Phil Bartle, PhD

traducción de Mª Lourdes Sada

Notas del instructor

Introducción:

La meta que perseguimos es la de fortalecer las comunidades. ¿Cómo podemos saber que hemos tenido éxito, y en qué medida? ¿Cómo podemos medir el incremento en la fuerza de la comunidad aumentando sus capacidades y potenciándolas?

"Medición" y "definición" están aquí estrechamente relacionadas entre sí. Por desgracia, no tenemos un medidor electrónico que al pasar de 62 a 79 nos indique que esa fuerza ha aumentado exactamente en 17 puntos.

Los dieciséis elementos:

Podemos analizar los conceptos de "fuerza", "poder" o "capacidad" aplicados a las comunidades, examinar sus diversos componentes e identificar el conjunto de referencias que nos indicarán cuando se ha producido un aumento en el poder o la capacidad de éstas.

Los 16 elementos son: altruismo, valores comunes, servicios comunitarios, comunicaciones, confianza en la propia capacidad, contexto, información, intervención, liderazgo, establecimiento de contactos, organización, poder político, aptitudes, confianza mútua, unidad y bienestar.

En el documento 16 factores de fortalecimiento de una comunidad se describen brevemente cada uno de estos elementos.

Las dificultades de medir:

Los cambios en la fortaleza de una comunidad no se pueden medir con exactitud con un simple cuestionario de investigación. Son más fáciles de detectar y verificar por medio de una discusión dirigida por un facilitador que solicite las observaciones de todos los miembros de la comunidad en asamblea, preguntándoles cuanto ha cambiado cada uno de los factores ya mencionados.

Controlar la construcción de un hospital es relativamente fácil. Se puede informar, por ejemplo de si las obras han llegado al segundo piso o todavía están en los cimientos. Por contra, controlar la fuerza cambiante de una sociedad significa realizar un estudio sociológico del cambio de las características de la comunidad. (Una enfermera puede colocarle un termómetro a un paciente para conocer su temperatura, y obtendrá un resultado diferente que cuando el médico le pregunta "¿cómo se encuentra?" El paciente quizás no entienda los principios del funcionamiento del termómetro, pero entiende perfectamente la pregunta del doctor. Por desgracia, en sociología, los cuestionarios no son tan objetivos o precisos como un termómetro, porque la mayoría de los encuestados, y buena parte de los investigadores no entienden la naturaleza o el propósito de las preguntas, o lo que se trata de medir, y no hay medidas normalizadas de aceptación universal como para la temperatura).

Esto significa que los miembros de la comunidad deben ser plenamente conscientes de que la meta es su fortalecimiento y de los factores que influyen en su consecución (a la vez que de los objetivos inmediatos de construcción de las prestaciones), y esa información no debe ser monopolio de los investigadores.

Es importante que la comunidad participe en la evaluación de su propio fortalecimiento, y conozca los elementos que influyen en ello. Por tanto, el facilitador debe dar a conocer estos elementos, e informar de que el propio proceso de auto evaluación de la comunidad hace aumentar su capacidad.

Participación:

Es importante para la propia comunidad tomar parte en el proceso de medición de la fuerza y en la evaluación de cualquier incremento en ésta. Cuando se construye un hospital, se tiene un objetivo definido y limitado, y es fácil determinar el momento en el que la construcción se completa. Al medir la fuerza o la capacidad de la propia comunidad, la meta es indefinida: no hay un límite concreto para el proceso.

La comunidad en su conjunto (sus miembros en reunión de grupo, no sólo algunas facciones o las personas más influyentes) debe ser la fuente principal para evaluar si ha habido un aumento en la fuerza, cuál de los elementos anteriores ha contribuido a su fortalecimiento (si alguno lo ha hecho) , y si la comunidad desea continuar. Los métodos para compulsar las observaciones de la comunidad deben diferenciar entre el control de la construcción de la infraestructura y el control del fortalecimiento de la comunidad que lo construye.

Los activistas que organizan a la comunidad para que se comprometa en el proceso de su auto ayuda deben intentar dar "prestaciones, no suministros" . Este acercamiento, al congregar a toda la comunidad en reuniones para tomar decisiones de carácter público, parece ser el mejor método también de calibrar el incremento en la fuerza de la comunidad. El arbitrio de la evaluación puede llevarse a cabo por parte de los mismos activistas o por otras personas familiarizadas con la comunidad y sus antecedentes. De una forma ideal, la comunidad al completo debe reunirse una vez al año presidida por el mismo facilitador. éste deberá listar todos los elementos de fortalecimiento, y explicar lo que sea preciso. Después se deberá discutir el grado de cambio que la comunidad ha experimentado desde la última reunión. El acta de la discusión dará la información que debe interpretarse como un indicador del incremento de la fuerza en el último año.

En el mundo real, los cooperantes cambian, los miembros de la comunidad vienen y van, no todo el mundo tiene tiempo de ir a las reuniones, la participación de todos es imposible, y los cambios reales que se producen en la comunidad afectan la percepción y valoración de los miembros. Es normal que al principio, por ejemplo, que los miembros de la comunidad sea consciente de su pobreza y considere que el único sistema de aliviarla sean las donaciones del exterior. Hacia el final, según los miembros de la comunidad vayan ganando en confianza al comprometerse en actividades de auto ayuda, no disminuirá necesariamente su deseo de ayuda externa, pero comenzarán a considerar el valor de la toma de decisiones dentro de la comunidad, y serán capaces de identificar y utilizar los recursos disponibles en ella.

Método:

Método:

Para iniciar un control comunitario del proceso de fortalecimiento hace falta un facilitador, un secretario y una reunión de la comunidad. El facilitador puede comenzar usando los mismos procedimientos que se utilizan para la movilización de los miembros de la comunidad. (Las técnicas de movilización comienzan por organizar la unidad, preguntar cuáles son los problemas predominantes, apuntar las respuestas sin que tengan cabida las críticas y cuando se alcanza el consenso, el facilitador cambia el término "problema" por el de "meta " prioritaria de la comunidad).

Paralelamente, durante la sesión de control comunal, el facilitador describe los elementos de fortalecimiento mencionados arriba, y luego, usando una pizarra o papel continuo, pide a los miembros de la comunidad que indiquen el grado de cambio que han apreciado en cada uno de dichos elementos, apuntando las respuestas que éstos le den. El facilitador pregunta cuál de los elementos ha cambiado más, cuál ha cambiado menos y porqué. Cada punto se escribe en la pizarra, y el secretario debe apuntarlos en un cuaderno, incluyendo detalles que pueden perderse en el tablero. Las respuestas de la pizarra indicarán los elementos que han cambiado más y menos de entre todos.

El objetivo del facilitador es alcanzar el consenso en la evaluación. Si ya ha habido anteriormente otras sesiones, la reunión servirá para examinar si el índice de cambio ha variado con respecto a las reuniones anteriores. Debe asegurarse de que los asistentes conocen bien el significado de cada uno de los elementos de fortalecimiento. Se debe preparar un documento informativo sobre la reunión, un borrador el mismo día en que ésta se lleve a cabo. El facilitador y el secretario deben repasar este documento. Si hay tiempo, el facilitador se lo debe mostrar a ciertos miembros de la comunidad para comparar las correcciones.

El documento debe listar cada uno de los elementos mencionados, y los comentarios (en forma narrativa) de los miembros de la comunidad con respecto a cada uno. Es difícil medir el grado de cambio, pero se observará que los miembros de la comunidad interpretan de forma diferente la naturaleza de estos cambios. Convoque anualmente una reunión de la comunidad similar a la reunión de movilización. El facilitador utiliza técnicas adaptadas de conjunción de ideas. El secretario de esta reunión debe registrar todas las sugerencias en detalle mientras el facilitador apunta el resumen en la pizarra.

Pida el consenso del grupo después de explicar cada elemento:

  • fortaleza relativa actual
  • cambio en los últimos doce meses
  • cambio en los cuatro años previos

Admita la diferencia en las interpretaciones, y luego busque el consenso del grupo. Invite a expresar sus opiniones a las personas más tímidas y humildes. Anote los puntos más importantes en la pizarra al tiempo que el secretario los registra en detalle.

Este folleto de taller puede facilitar el proceso: Formulario para la medición del incremento de la capacidad. En él, los participantes pueden anotar sus estimaciones de la fuerza de la comunidad, que luego se combinarán en la sesión de grupo. El formulario tiene también una sección en la que los participantes que sepan escribir pueden reflejar, en sus propias palabras, los factores que han contribuido a su apreciación. Esta parte debe repasarse con atención tras la reunión.

Información complementaria:

Tomando un formal, estéril, externamente orientó, encuesta, el acercamiento llevará a incorrecto y torció los resultados, porque los diseñadores de la investigación y los entrevistadores tienden a saber la información menos íntima sobre la comunidad debido a su «metodología de longitud " de brazos. También los miembros de la comunidad pueden alterar la información cuando se sienten el centro de la atención, poniendo su "mejor lado" (como en una sesión de fotografía).

Un acercamiento completamente participativo, como se recomienda arriba, puede resultar también en parcialidades y distorsiones. Para equilibrar, sugerimos que se reúna información complementaria sobre cada uno de los dieciséis factores de fortalecimiento comunitario. Esto puede variar según la información disponible, que a su vez está relacionada con los niveles de fortalecimiento en cada uno de esos factores. En general, cuanto más fuerte es una comunidad, más capacidad tiene y más información se puede conseguir sobre ella.

También existen variaciones en el grado en el que los diferentes factores se prestan a una evaluación objetiva o cuantificable. Por ejemplo, el altruismo no es fácil de medir, pero la información se puede complementar con observaciones sobre cuántos individuos hacen donaciones en las reuniones de recaudación de fondos, o cuántos residentes participan en las actividades de trabajo comunal.

Los valores comunes se analizarán mejor por medio de métodos participativos de investigación antropológica, puesto que muy pocas comunidades tienen documentación escrita sobre sus valores. Los servicios de la comunidad son más fáciles de medir, si se documenta el número de hospitales, carreteras, mercados, escuelas, sistemas hidráulicos y sanitarios. De esta forma es más sencillo calcular el cambio experimentado a lo largo de los años o décadas.

Paralelamente, la comunicación es sencilla de analizar si se limita a las herramientas, pero la capacidad de hablar, escribir o escuchar son de naturaleza más sociológica.

La confianza (común e individual) también es una variable "inestable".

El contexto puede ser analizado objetivamente por el estudio de las normas de protocolo, la legislación, las instrucciones gubernamentales y sus directrices, pero hay una parte "versátil" en la naturaleza de las actitudes no escritas y en las prácticas de las autoridades y líderes locales. La información debe ser recabada cuantitativamente cuando se examinen las herramientas (como en factor comunicación, arriba).

La intervención se puede cuantificar si se guarda documentación sobre los trabajadores de desarrollo comunitario que han operado en la comunidad. El acceso a los registros puede ser más difícil para los cooperantes de ONG que para los trabajadores gubernamentales, pero esta tendencia se invertirá donde las ONG tengan información documentada que los funcionarios no poseen.

El liderazgo se puede medir por la lista de líderes oficiales y oficiosos, pero su accesibilidad no se observa o registra objetivamente con facilidad.

Los contactos también pueden ser examinados objetivamente haciendo una lista de individuos poderosos a los que los miembros de la comunidad pueden recurrir, pero esta lista no nos dará el grado en el que estos contactos se utilizan o pueden utilizarse en la obtención de recursos para la comunidad.

La organización se puede registrar, en sentido formal, y compararse después con datos anteriores para apreciar los cambios.

El poder político se puede medir oficialmente, pero (como en el liderazgo) las variables cualitativas, como el grado de transparencia y de resolución están fuera de toda verificación.

Las capacidades son más fáciles de cuantificar de forma oficial, pero la lista de individuos que reciben adiestramiento en algún tipo de disciplina no nos dice lo dedicados, motivados o serios que son los sujetos que tienen esas aptitudes.

La confianza mutua es una cuestión de valores y posturas colectivas, puestas en práctica por cada individuo de la comunidad, y son de referencia sociológica, variables "inestables" que no se miden objetivamente con facilidad. (Los resultados del proceso participativo puede llevar a estimaciones bastante aproximadas).

De igual forma, la unidad es un conjunto de valores comunes expresado en actitudes individuales.

El bienestar puede medirse objetivamente hasta cierto punto, aunque numerosas personas no desean revelar sus ingresos o propiedades, y muchos no están seguros de lo que tienen. Además, es el bienestar de la comunidad, y no sólo la suma de la riqueza individual lo que contribuye al fortalecimiento de la comunidad, y el bienestar común no se debe considerar en términos monetarios (como el valor de mercado de un hospital o una carretera).

Será tan difícil para los miembros de la comunidad como para los analistas de fuera de ella medir o cuantificar objetivamente el nivel estático de fortalecimiento en cualquiera de estos dieciséis factores.

El método participativo que utiliza un facilitador e involucra a toda la comunidad en la evaluación se hace más válido y útil cuando, en la misma sesión, el grupo conoce los niveles actuales, de hace un año y de hace cinco, pues es fácil que usen la misma vara de medir para cada uno.

Formulario:

Utilice un formulario como este. Haga su propio diseño según sus necesidades y las condiciones de la comunidad. Queremos hacer notar que este formulario ha sido condensado para ajustarse a este sitio web. Cuando diseñe su propio formulario, colóquelo de forma apaisada. Deje más espacio para las notas que tome en las sesiones de evaluación participativa.

Conclusión:

Éste no es un documento formal ni complejo sobre métodos de investigación (si bien su autor ha sido profesor universitario de métodos de investigación de ciencias sociales durante varios años en Europa, América del Norte y África), sino parte del adiestramiento destinado a los trabajadores sobre el terreno comprometidos con el fortalecimiento de las comunidades. Por desgracia, conceptos importantes como "fortalecimiento comunitario" , nuestra meta primera y más importante, no están bien definidos ni explicados.

Analizando estos dieciséis elementos y las peculiaridades de su medición (a fin de calibrar si de hecho estamos fortaleciendo la comunidad) , el cooperante que trabaja sobre el terreno se hace más consciente de las metas específicas de la labor comunitaria, y por consiguiente, profundiza más en la comprensión de sus tareas. ésta es otra de las razones por las que señalamos que, aunque este manual está dirigido principalmente a cooperantes en la zona, también deben consultarlo planificadores, administradores, coordinadores y dirigentes.

El argumento más importante de este módulo es que, al igual que el fortalecimiento de la comunidad en sí mismo, la evaluación del proceso por el que las comunidades se fortalecen debe también ser participativa.

Las aptitudes del facilitador deben estar bien adaptadas a la tarea de evaluación y a la investigación de los cambios sociales en una comunidad.

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Última actualización: 13.04.2011

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