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| Consejos
de adiestramiento para
la gestión |
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Folleto
de taller .
| Una
pequeña lista de consejos para mejorar la gestión |
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| A.
Nos hace falta (al grupo comunitario) perspicacia. La comunidad
debe decidir, en conjunto, qué es lo que quiere hacer. Hay muchas metas
posibles, pero la comunidad debe estar unida y escoger lo que quiere. Los
instructores pueden utilizar las palabras del libro «Alicia en el país
de las maravillas» para ilustrarlo: «Si no sabemos
a dónde vamos, cualquier camino sirve» (Lewis Caroll). Sin
una visión de dónde quiere ir la comunidad, lo mismo da que se quede
donde y como está (con su apatía, enfermedades y contrariedades) en
este momento. |
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B.
Una vez que se haya elegido una meta y una dirección, es necesario tomar
decisiones para planificar cómo conseguir o cómo acercarse a ese objetivo.
Esto se puede ilustrar durante el adiestramiento con una frase pegadiza:
«si
fallamos el plan, es que estamos planeando fallar» (ver también
proverbios).
Si
el éxito se puede definir como la consecución del objetivo, es necesario
planificar para lograr esa meta. (Por supuesto, la meta, o su interpretación,
puede cambiar a lo largo del proceso para conseguirla, y también después
de lograrla) |
...
| C.
El instructor puede recordar al grupo que la planificación es una serie
de procesos bien pensados que llevarán al grupo desde donde (o como) están
ahora hasta donde (o como) pretenden estar cuando se consiga la meta. Estos
procesos bien pensados deben ser lógicos y coherentes, y conducir de la
situación actual al resultado deseado para el futuro. El instructor puede
señalar que «planificamos hacia atrás en el tiempo (comenzamos
por el final y acabamos por el principio)». Comience a planificar
identificando dónde queremos ir, después pregunte qué pasos se deben
dar para llegar ahí. Cada paso desde la situación actual tiene que estar
vinculado lógicamente con el siguiente hasta que se llega al último. |
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D.
Durante el proceso de identificación y selección de estrategias, se estimula
al grupo para que utilicen de la mejor manera, de la forma más eficiente
y efectiva, lo que tienen para conseguir lo que quieren. No se debe rechazar
la eficiencia, aunque tiene muchas interpretaciones posibles. La eficiencia
se puede definir como «la capacidad de lograr el máximo rendimiento con
la mínima base (maximizar la eficiencia)». Una frase fácil que lo ilustra
es: «no trabajes duro: consigue resultados»
Aquí
el valor del elogiado «trabajo duro» (los medios para comenzar)
se demuestra menos importante que el producto de ese trabajo (el final
o el resultado). No es nuestra intención animar a la holgazanería,
sino estimular la utilización de recursos (incluido el trabajo personal
de cada uno) de forma inteligente, y en consecuencia (en este contexto)
de forma eficiente. |
...
| E.
Un proceso de toma de decisiones participativo y comprometedor puede sacar
a la luz recursos ocultos que podrían perderse al tomar la decisiones
de manera dictatorial. El instructor enseña a «implicar
a todo el mundo en las decisiones». Un ser humano (imperfecto),
aunque sea el jefe o el dirigente, tiene menos información, experiencia
y sabiduría que el total del grupo afectado, incluyendo los más callados
y los humildes. En términos de democratización, todos los miembros de
la comunidad tienen derecho a participar; para maximizar la fuerza de una
comunidad, la identificación de la mayor parte de sus recursos, el descubrimiento
de estrategias creativas que se han pasado por alto con anterioridad, implicando
en ello a todo el mundo, es bueno para una gestión sensata. |
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F.
El instructor debe recordar a la comunidad que su intención tiene que
ser
«mantenerse por sí mismos». La dependencia y la subordinación
a la ayuda, los recursos e incluso la orientación externa, es sencillamente
insostenible (los forasteros se marchan al cabo de un tiempo), además
de causar una debilidad que hace vulnerable. Estimule a autosuficiencia:
es una de las obligaciones y derechos de la comunidad. Otra frase que se
puede utilizar aquí es: «si culpas a los demás
renuncias a tu derecho a cambiar»
(Ray Anthony). El instructor
no debe dejarse engañar por el pretexto clásico para la dependencia,
«somos
muy pobres y necesitamos ayuda exterior». Todos (absolutamente todos)
los grupos o comunidades, no importa lo pobres que sean, si están compuestas
de personas vivas, tienen recursos que se pueden poner al descubierto,
muchos de los cuales están ocultos. La auténtica pobreza está en ignorar
que existen, no en su ausencia. |
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| G.
No hay comida gratis (nada por nada). El trabajo voluntario y las
donaciones públicas se deben pagar, aunque no sea en dinero. Este pago
puede ser en forma de reconocimiento publico, estímulo, elogios o agradecimiento.
Los instructores de gestión en las corporaciones han señalado que incluso
el trabajo remunerado no participa totalmente ni da el mayor rendimiento
sólo en base a los salarios o pagas: el reconocimiento, los elogios y
el estímulo son imprescindibles para conseguir los mejores resultados
tanto en el trabajo voluntario como en el remunerado. Agradezca las
contribuciones, elogie honestamente, enfatice lo positivo, ignore lo negativo,
no critique. |
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H.
No podemos quedarnos quietos. Si no vamos hacia delante, nos deslizaremos
hacia atrás. La sociedad humana es dinámica, siempre está cambiando.
Es imposible resolver un problema «de una vez y para siempre» (eso
es una falacia). Lo que hoy es la solución de un problema, si continuamos
recurriendo a ella, puede ser el problema mañana. |
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| Por
supuesto, hay muchas otras lecciones y principios en adiestramiento para
la gestión. Esta página web no puede describirlos o listarlos todos.
Le invitamos a que identifique más. |
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