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COMER CON LOS AMIGOS

El papel de la comida en la potenciación de las comunidades

por Phil Bartle, PhD

traducción de Mª Lourdes Sada

Folleto de adiestramiento

«Quién come con quién» es un factor que afecta a la movilización

Introducción:

Un aspecto de la potenciación de las comunidades, a menudo desdeñado en los libros de texto y las enseñanzas sobre desarrollo comunitario, son las comidas en grupo. Como la celebración de la conclusión de un proyecto, y de muchas otras actividades importantes, algo que la gente en general puede considerar como ocio o «tiempo libre» es una parte esencial del trabajo (de las funciones) de un activista.

Un sociólogo puede decirle que hay mucho más en la comida que sus beneficios físicos de nutrición y salud. Con quién comemos, cuándo comemos, dónde comemos, qué comemos y en qué condiciones comemos... todo tiene un gran significado social. (Si sólo nos preocupara la lógica y la nutrición, todos comeríamos gusanos).

Por lo tanto, estos temas son muy importantes para el activista, primero para conocer la comunidad y cómo comportarse en ella, y segundo para incluir este conocimiento en las estrategias para potenciar comunidades por medio de la movilización.

Comensales:

La palabra «comensal» deriva del latín, y significa compartir la mesa. En sociología, el concepto de «comensales» se define más simplemente como «las personas que comen juntas».

Empiece con usted mismo: piense en la gente con la que come, y con la que no. En general, la gente con la que come serán su familia y sus amigos. Los que no comen con usted, por la razón que sea, están más distantes socialmente: clase o estatus social mucho más alto o mucho más bajo, extraños, enemigos o rivales notables, y a veces personas que pertenecen a categorías lingüísticas, étnicas, religiosas, de sexo, edad u ocupaciones segregadas.

Todo esto, por supuesto, varía enormemente de una comunidad a otra, de una época a otra, de una sociedad a otra. También varía de acuerdo al contexto social: hay personas con las que comería en la cafetería de su empresa, pero no en su casa o en la de ellos.

De forma general (puede estar seguro de que con muchas excepciones), la gente tiende a comer con las personas con las que siente cierta solidaridad o confianza. A veces esta confianza es más aparente que real: algunos comen con otros para demostrar ostentosamente una confianza que no sienten en absoluto. Como todos los asuntos culturales, comer con los demás es simbólico, comunica muchos valores y tiene muchos significados.

La influencia es de ida y vuelta:

La asociación de (a) un estatus social o relación y (b) quién come con quién, es pública y notoria. Esto no prueba que haya necesariamente una relación causal entre ellas, pero sugiere que la hay.

¿En qué dirección va esa causalidad? Los activistas comunitarios experimentados saben que la influencia es de ida y vuelta.

La forma en que la gente juzga a los demás puede estar influenciada por quién elige conscientemente a quién para comer. A la inversa, la elección de quién come con quién puede verse afectada por la forma en que la gente juzga a los demás.

Para el activista, esto tiene dos implicaciones. (1) El requerimiento profesional de conocer el perfil cultural y social de una comunidad, tarea importante para un activista, se hace más sencillo sabiendo quién come con quién. (2) Provocar situaciones en las que la gente come con personas con las que normalmente no lo haría, es una forma de introducir nuevas relaciones sociales, y de activar la potenciación de la comunidad incrementando su unión.

La unidad es muy importante para el activista. Ver Organización de la unidad. Si juntar a la gente para compartir una comida puede incrementar esa unidad, entonces es otro utensilio en la caja de herramientas del activista.

Tres situaciones para celebrar comidas en la movilización comunitaria:

Habrá muchas oportunidades que permitan a la comunidad o a los miembros del comité comer juntos en una ocasión pública. Cuanto mayor sea el conocimiento que el activista tiene de la comunidad, más oportunidades encontrará.

Las tres situaciones generales son las siguientes:

  • La comida de los trabajadores comunales durante la construcción,
  • Aperitivos en las reuniones de la ejecutiva
  • Aperitivos servidos en las celebraciones.

Suministrar comida a los miembros de la comunidad que salen a la «arena» comunal a donar su esfuerzo para limpiar el área comunitaria o contribuir a la construcción del proyecto, es un buen sistema para promover entusiasmo por el trabajo, unidad y solidaridad. En zonas rurales, los agricultores que no tengan dinero para donar, quizás quieran ceder una parte de sus cosechas para estas comidas. Al mismo tiempo, algunos miembros de la comunidad, los que no pueden efectuar tareas pesadas relacionadas con la construcción, quizás estén dispuestos a ofrecer su tiempo y esfuerzo para cocinar y servir los alimentos donados.

Es fácil confundir la labor del comité ejecutivo o de implementación. Ellos contribuyen con su tiempo, su imaginación y sus conocimientos al proyecto comunitario. También tienen que tener cuidado de mostrar transparencia cuando manejan dinero comunitario, para poder seguir contando con la confianza y el entusiasmo de la gente. Si los miembros de la comunidad preparan pequeñas cantidades de comida, incluso como gesto simbólico, para sus reuniones de comité, será porque no piensan que la ejecutiva tenga una agenda oculta para aumentar sus ingresos desviando recursos comunitarios.

El activista tiene que aconsejar a la comunidad que invite a personalidades importantes y famosas para asistir y oficiar las celebraciones públicas. Esto atrae a periodistas que darán publicidad al evento. Si se muestra a la comunidad invitando a refrescos a los visitantes importantes y, aún mejor, a todos los asistentes, se incrementará la confianza y la solidaridad de la comunidad.

Elección de la comida:

El activista no elige lo que se va a servir. La labor del activista consiste en estimular al comité, si no a la comunidad, para que ellos decidan si se debe servir comida, cuándo, qué, dónde, cuánta y cualquier otro detalle.

Si se forma un comité para decidir sobre la comida que hay que servir, sus elecciones pueden constituir una gran fuente de información para el activista. La elección de alimentos tabú o controvertidos, por ejemplo, puede ser un indicador de la influencia de facciones sobre la ejecutiva. Por ejemplo, no se puede servir cerdo a los musulmanes, ni bovino a los hindúes, ni carne a los vegetarianos. El hecho de que el comité escoja estos alimentos, le indica al activista que el comité puede estar inclinado a otras facciones.

El activista debe intentar, discretamente, desde la sombra, convencer al comité de que tiene que ser más sensible a las diferentes regulaciones en materia de alimentos entre los miembros de la comunidad. Si esto no se puede solucionar con delicadeza, el activista puede considerar necesario presentar el tema en una reunión pública de la comunidad, haciendo hincapié en que el proyecto es para todos sus miembros, no sólo para algunas facciones específicas, y por lo tanto, la comida que se sirva debe ser adecuada para todos, incluso preparándola de forma especial para satisfacer las reglas alimentarias de algunos grupos.

En muchos proyectos comunitarios, en especial cuando se sirven aperitivos a visitantes importantes, se ha convertido en costumbre ofrecer refrescos famosos en todo el mundo. Este autor no quiere incrementar la «coca-colonización» de ciertas marcas mundiales respaldando el uso de estos refrescos. Agua, bebidas locales, té o café son igual de apropiadas, y preferibles.

En resumen:

La cultura de los alimentos y de las comidas en grupo, «quién comparte mesa», es importante para el activista.

Conocer los comportamientos alimenticios es un indicador del conocimientos que el activista tiene de la comunidad, y se puede utilizar como indicio de la unión o división que existe en la comunidad. Sugerir y estimular a la comunidad y a su comité ejecutivo de proyecto para que busquen ocasiones en las que la gente pueda comer junta, promueve la unidad, la solidaridad y la confianza, que son factores importantes del fortalecimiento de una comunidad.

Al igual que en otras cosas que hace un buen activista, éste se debe inclinar por un enfoque participativo, orientando y estimulando a la comunidad y a su ejecutiva a tomar decisiones, en lugar de tomarlas y dictarlas por ellos.

Referencias:

Comida y cultura: http://lilt.ilstu.edu/rtdirks/SOCIAL.html   Margaret Visser: http://www.umanitoba.ca.

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Contribución comunitaria: comidas para el trabajo donado:


Contribución comunitaria: comidas para el trabajo donado

© Derechos de autor 1967, 1987, 2007 Phil Bartle
Diseño web de Lourdes Sada
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Última actualización: 13.04.2011

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