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LA PARTICIPACIÓN ES LA CLAVE DEL FORTALECIMIENTO

por Ben Fleming

editado por Phil Bartle, PhD

traducción de Mª Lourdes Sada


La participación no siempre conduce al fortalecimiento. Hace falta un entorno favorecedor que alimente las aspiraciones y los conocimientos de la gente para que en último término se produzca una potenciación. Algunas formas de conseguirlo son:

  • No subestime a la gente. Proporcióneles conocimientos para que puedan enfrentarse a la complejidad; no les proteja de ella.
  • Divida cualquier tema en partes asequibles.
  • Comience por las preocupaciones propias de la gente y por lo que les resulta relevante.
  • No intente imponer sus ideas y soluciones al principio.
  • Ayude a la gente a ampliar su percepción de las opciones disponibles y a clarificar las implicaciones de cada una de ellas.
  • Apóyese en éxitos precoces evidentes para desarrollar la confianza de los participantes.
  • Gradúe los conocimientos, la confianza y el compromiso con el proceso: ofrezca una gama de niveles progresivos de implicación y ayude a la gente a escalarlos.
  • Quizás no agrade un adiestramiento para el fortalecimiento hecho de una forma directa –puede ser un mejor método desarrollar las aptitudes de una manera orgánica como parte de un proceso.
  • Siempre que sea posible, evite una solución completamente irreversible. Ponga en marcha un proceso reiterativo de aprendizaje, con pruebas y ensayos pequeños, rápidos y reversibles.
  • Revise y amplíe continuamente a los miembros. ¿Cómo se integran en el proceso los grupos interesados que se van descubriendo?
  • Ayude a la gente a entender los procesos decisorios complejos y lejanos que son ajenos a los poderes delegados en el proceso participativo, pero que afectan a sus resultados.
  • Fomente nuevas relaciones y alianzas.
  • Los planes deben tener sentido y estar dirigidos a la acción.
  • Consiga conectar las aptitudes privadas de los diferentes grupos de intereses para cumplir sus obligaciones con la responsabilidad pública en el control de la implementación.
  • Cree oportunidades para la reflexión y la evaluación.
  • ¡Asegúrese de que la gente se divierte! (de la Guía para la participación efectiva por David Wilcox)

Diez ideas clave sobre la participación

1. Nivel de participación

Sherry Arnstein (1969) describe una escala de participación de ocho niveles. Brevemente, son estos: 1) manipulación y 2) terapia. No son participativos. La intención es curar o educar a los participantes. El plan propuesto es mejor y la tarea participativa es conseguir el apoyo público por medio de las relaciones públicas. 3) Información. Un primer paso importante hacia la participación legítima. Pero demasiado a menudo se enfatiza la información en una única dirección, sin respuesta. 4) Consulta. Supervisión de las posturas, reuniones vecinales y encuestas públicas. Un ritual de escaparate. 5) Pacificación. Elección de «meritorios» escogidos. 6) Asociación. Redistribución del poder entre los ciudadanos y los administradores. Se comparte la planificación y la toma de decisiones. 7) Delegación de poderes. Los ciudadanos ocupan una mayoría clara de puestos en los comités con poderes delegados para tomar decisiones. Ahora, el público tiene el poder para asegurar su responsabilidad en el programa. 8) Control ciudadano. Los desposeídos manejan todo el trabajo de planificación, elaboración de la política y gestión de un programa.

2. Inicio y proceso

La participación no se da de forma espontánea. Alguien maneja el proceso a lo largo del tiempo y permite la colaboración de los demás en el control de lo que sucede. El proceso se describe en cuatro fases: inicio, preparación, participación y continuación.

3. Control

El gestor esta en una posición privilegiada para decidir hasta qué punto se controla. Esta decisión es equivalente a subir un peldaño en la escala –o a adoptar una postura sobre el nivel de participación.

4. Poder y propósito

Entender la participación implica entender el poder: la capacidad de los diferentes intereses para conseguir lo que quieren. El poder dependerá de quién tiene información y dinero. También dependerá de la confianza y las aptitudes de la gente. muchas organizaciones son reticentes con respecto a la participación de la gente porque temen perder el control. En cualquier caso, hay muchas situaciones en las que el trabajo conjunto permite a todo el mundo conseguir más de lo que podrían en solitario. éstas representan los beneficios de la participación.

5. El papel de los mediadores

Los mediadores controlan buena parte de lo que sucede. Es importante que reflexionen a menudo sobre el papel que desempeñan.

6. Los interesados y la comunidad

Un interesado es cualquiera que tenga una participación en lo que sucede. ¿A quién afectará cualquier proyecto, quién controla la información, las aptitudes y el dinero necesario, quién va a ayudar y quién creará dificultades? Todos los afectados no tienen la misma facultad para opinar. Utilice la escala para pensar sobre quién tiene más influencia.

La comunidad que participa depende del proyecto, mientras que diferentes personas tienen diferentes intereses.

7. Asociación

Es útil cuando varios intereses diferentes se unen de manera formal o informal para conseguir un propósito común. Las partes no tienen por qué ser iguales en conocimientos, fondos o incluso confianza, pero deben confiar en los demás y compartir el compromiso. Crear confianza y compromiso lleva su tiempo.

8. Compromiso

El compromiso es lo contrario de la apatía: la gente comprometida quiere conseguir algo, los apáticos no. Pero ¿qué conduce al compromiso? Desde luego, no lo hace el decir a la gente «tienes que preocuparte», ni invitarles a reuniones públicas, o bombardearles con folletos satinados. La gente se preocupa por lo que le interesa, y se comprometen cuando notan que pueden conseguir algo. La propaganda no lo va a lograr. Si la gente se muestra apática ante sus propuestas, puede ser simplemente que no comparten sus intereses ni sus preocupaciones.

9. Propiedad de las ideas

La gente se siente más inclinada a comprometerse con una actuación cuando participa en la idea, que puedan decir «nosotros lo pensamos». En la práctica, esto significa organizar talleres de tormenta de ideas, ayudar a la gente a pensar en lo aprovechables que estas ideas son, y negociar con los demás un resultado que sea aceptable para tanta gente como sea posible. La apatía es directamente proporcional a la participación que la gente tenga en las ideas y en los resultados.

10. Confianza y capacidad

Poner las ideas en práctica depende de la confianza y de las habilidades de la gente. Muchos procesos de participación implican importantes novedades en sus costumbres. No es realista esperar que las personas o los grupos pequeños desarrollen de repente la capacidad de tomar decisiones complejas y de intervenir en grandes proyectos. Necesitan adiestramiento o la oportunidad de aprender de manera formal o informal, desarrollar su confianza y creer en los demás.

Extracto de la «Guía para la participación efectiva» por David Wilcox. http://www.partnerships.org.uk/guide/index.htm

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Ver también Lograr la propiedad de la comunidad.

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Última actualización: 14.04.2011

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