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traducción
de Leonardo Nacimento
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| Una
religión es una organización social, y la sociología de la religión
estudia la organización social, en vez de las creencias
o rituales de sus miembros, excepto en el caso de que éstas ilustren variables
sociales o tengan relaciones funcionales y causales. |
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| Un
culto es menor, y consta tanto de creencias como de prácticas, consideradas
como desviaciones por el grueso de la sociedad. Por lo tanto, para poder
perdurar, debe contar con una organización social diseñada de forma que
tenga presente ese hecho. El liderazgo se suele basar en el
carisma, y el poder de ese carisma es lo que lo mantiene firme frente a
la hostilidad general. Lo que nos preguntamos es cómo
se convierte en religión. Debe cambiar su organización social para
ajustarse a los cambios de culto a religión. Como religión, ya
no se considerará tanto una desviación sino una organización establecida.
El carisma no se basa en una sucesión tranquila y pacífica, por tanto,
el liderazgo debe reclutarse en forma racional o burocrática, a través
de reglas de sucesión, y no por el carisma de las personas. |
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| El
incremento de los miembros es una característica de esta conversión,
pero por sí mismo no tiene por qué indicar cambios en la organización
social. Las creencias y prácticas tienden a ser muy estrictas, rígidas
y dogmáticas para que el culto perdure como tal, pero deben tornarse más
flexibles y tolerantes para captar nuevos miembros: los requisitos de pertenencia
deben moderarse. Los nuevos líderes carismáticos producirán nuevos
cultos, aunque no contribuirán a que un culto se convierta en religión. |
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| La
organización social tiende a ser más gemeinschaft
(según Tannies) cuando es un culto, ya que la personalidad de los líderes
es muy importante, pero a medida que éste deviene en religión, debe existir
más dependencia de las reglas y preceptos organizativos, hacerse más
gesellschaft
en su organización social. La solidaridad (según
Durkheim)
de la organización puede ser mecánica cuando se trata de un culto, pero
debe convertirse en solidaridad orgánica cuando el culto se transforma. |
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| En
las religiones, algunos líderes pueden ser muy populares, pero popularidad
no es lo mismo que carisma. El Dalai Lama, el Ayatolá Ruholla Jomeini
y el Arzobispo Desmond Tutu son o han sido populares, pero esa popularidad
no define ni estructura sus religiones del modo que un líder carismático
define un culto. |
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| Es
importante definir cómo contribuyeron esas características sociales a
que el culto se transformase. El cristianismo fue culto durante varios
siglos después del tiempo de Josué
(Jesús) si acaso existió tal personaje histórico. Pablo en camino
a Damasco fue un líder carismático. Los cristianos de las catacumbas
de Roma fueron miembros de un culto. El emperador romano Constantino
contribuyó a que el cristianismo se transformase, sólo por el enorme
poder que tenía sobre la mayor parte de la sociedad. Siddhartha
era carismático, y dio origen al culto, pero para que la religión sobreviviera
tuvo que desarrollar mecanismos sucesorios de liderazgo. |
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